Tras 16 años defendiendo los colores del Real Madrid, Marcelo le puso punto final a su etapa en la Casa Blanca. El defensor de 34 años, ganador de 25 títulos, brindó una conferencia de prensa en la que, con marcadas muestras de emoción, se refirió a todo lo vivido en los alrededores del Santiago Bernabéu.

En primer lugar, recordó a su abuelo fallecido Pedro, figura clave para el desarrollo de su carrera por haber dejado su trabajo y vendido su auto para acompañarlo en su etapa formativa en Río de Janeiro. Luego se dirigió a su familia: «Quiero dar las gracias a mi mujer, porque ha estado siempre a mi lado desde que empecé a jugar al fútbol. Si soy lo que soy hoy es por ti Clarice», reconoció.

«También me gustaría agradecer a mis compañeros y entrenadores de todos estos años, pero sobre todos a los utilleros, a la seguridad, a la gente que trabaja por detrás y hace el trabajo sucio. Yo quiero resaltar su trabajo, porque yo sólo me dedico a jugar y siempre lo tenía todo listo», señaló.

Como mención especial, Marcelo destacó al exgoleador Raúl González, también presente en la despedida, quien era capitán del equipo cuando el brasileño llegó al club. «Voy a contar algo que nunca he contado. Pero yo quiero dar las gracias a Raúl, que está ahí sentado. Me ayudaste mucho cuando llegué. Siempre fuiste muy cariñoso, tú y tu familia, y nunca lo olvidaré. Siempre quise seguir tu ejemplo», contó.

El brasileño recibió la insignia de oro y brillantes del Real Madrid de manos del presidente Florentino Pérez, quien lo distinguió como una leyenda de la institución. En la ceremonia también estuvo el actual DT del equipo, el italiano Carlo Ancelotti, y algunos compañeros como Marco Asensio y Dani Carvajal.