Un violento robo tuvo lugar en Crisóstomo Álvarez al 2.700 y la víctima fue una contadora que se disponía a ingresar a su estudio ubicado en esa dirección. La víctima dejó estacionado su vehículo en la vereda, ingresó a la vivienda y luego, cuando regresó a su auto, fue sorprendida por dos motochorros.

En ese momento, uno de los dos delincuentes se bajó del rodado y comenzó a golpearla en el rostro y en su espalda, al tiempo que la ‘requisaba’ para quitarle sus pertenencias. Acto seguido, el atacante tomó a la mujer del pelo, la tiró al suelo y la arrastró varios metros hasta que consiguió sacarle la pulsera.

En medio del forcejeo entre la contadora y los ladrones, un hombre que se trasladaba en moto pasó por el lugar y se dio cuenta de la situación, por lo que detuvo su marcha en pos de ayudarla. Fue entonces que los malvivientes emprendieron su huida y el joven que ayudó a la mujer decidió perseguirlos a bordo de su vehículo.

De hecho, este vecino creyó que la mochila que llevaba consigo uno de los motochorros pertenecía a la víctima, por lo que se la quitó y devolvió a quien pensó que era la dueña. Sin embargo, al revisarla hallaron documentación del delincuente y confirmaron que no pertenecía la víctima del robo. No obstante, esto facilitó la denuncia a sabiendas de la identidad.