Un cadete fue a entregar un sandwich, lo asaltaron con un machete y le cortaron cuatro dedos
La noche del lunes era una más de trabajo para Martín Abraham. El joven cadete de 19 años acababa de entregar un pedido de la sanguchería El Turco en barrio Los Pinos, acaso la última de la jornada antes de volver a casa en el barrio Juan Pablo II. Eran las 23.30 y se dirigía en su moto por Muñecas en dirección a la avenida Francisco de Aguirre cuando, a la altura de Isabel La Católica, un bulto se movió entre las sombras.
En un instante, tenía enfrente a un hombre con machete. Martín sólo atinó a protegerse con su mano izquierda del filo que terminó cercenándole cuatro dedos. Ese acto reflejo le salvó la vida: “Me ha salido de la nada, ha salido directamente a pegarme un machetazo y me ha apuntado a la cabeza con el machete. Yo he metido la mano para cubrirme. Por suerte, no me ha alcanzado a tirar de la moto y así como estaba llegué al hospital Avellaneda”.
“Dentro de todo estamos bien… Hay que saberla llevar. Tengo que hacer una semana de reposo para ver cómo va evolucionando la herida. Dentro de todo han sido los dedos y no otra cosa, sino no la estaría contando”, cuenta Martín con la indignación temblándole en la voz mientras se recupera del violento ataque que le significó la amputación de cuatro dedos de su mano izquierda.
“Hoy ha sido un día terrible, hermano… Es tremendo todo lo que está pasando”, dice sin vueltas Sergio Santillán, dueño de la sanguchería El Turco. Ante esto, tomó una drástica decisión: en la sanguchería ya no van a hacer más envíos de noche. “Lamentablemente, el delivery no va más. La noche es muy jodida, para mí es una pérdida grandísima, pero no quiero lamentar una vida. De un tiro o de una puñalada no te salvás”, comentó y explicó que son 19 los empleados de las dos sucursales de la sanguchería que dejarán de trabajar como cadetes en horario nocturno para trabajar en la cocina
