La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, presentó un proyecto de reforma de la disciplina escolar que contempla prohibiciones sobre el maquillaje, el cabello teñido y otras condiciones de presentación personal en los colegios públicos. La propuesta también busca recuperar las calificaciones de conducta y permitir la expulsión de alumnos por faltas graves, con el objetivo declarado de combatir la violencia y el acoso escolar. Las medidas fueron anunciadas junto al ministro de Educación, José Antonio Chang, durante un acto en la institución educativa Felipe Santiago Estenos, en Chaclacayo.

La mandataria sostuvo que las escuelas necesitan recuperar la autoridad de los docentes y establecer sanciones para quienes alteren la convivencia. «Los más malcriados no van a estar en las aulas», afirmó al defender la posibilidad de separar definitivamente a estudiantes involucrados en conductas violentas. También aseguró que los profesores volverían a contar con herramientas para corregir comportamientos y evaluar la conducta de sus alumnos.

Las restricciones sobre maquillaje, cabello y celulares

El ministro José Antonio Chang explicó que el proyecto contempla prohibir el maquillaje, las uñas pintadas y el cabello teñido o excesivamente largo en las instituciones educativas públicas. También establece criterios sobre el largo de las faldas utilizadas como parte del uniforme escolar. Los colegios privados conservarían la facultad de establecer sus propias normas de presentación personal, mientras que las disposiciones generales de disciplina también alcanzarían a esas instituciones.

La propuesta clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves, con sanciones proporcionales a cada conducta. Entre las faltas graves aparecen el uso indebido de celulares y otros dispositivos electrónicos, las tardanzas injustificadas reiteradas, las agresiones psicológicas y la posesión de sustancias prohibidas. Las restricciones al uso de dispositivos ya contaban con disposiciones específicas, por lo que el nuevo régimen busca incorporarlas al sistema de evaluación disciplinaria.

Expulsiones y regreso de las notas de conducta

Uno de los principales cambios es la posibilidad de expulsar a estudiantes que cometan faltas muy graves o acumulen sanciones reiteradas. El proyecto incluye entre esas conductas el acoso escolar, la violencia sexual, los actos de discriminación, la extorsión, el robo y la portación de armas. Las autoridades educativas también podrían aplicar amonestaciones, suspensiones temporales y matrículas condicionales, según la gravedad de cada caso.

La iniciativa propone recuperar la nota de conducta mediante una escala de 0 a 20 puntos, en la que las calificaciones inferiores a 11 serían desaprobatorias. Los docentes quedarían a cargo de las medidas correctivas, mientras que los directores tendrían la responsabilidad de aplicar las sanciones más severas e informar a las familias. En los casos de expulsión, los padres podrían solicitar una reconsideración y se contemplarían alternativas educativas para garantizar la continuidad escolar del alumno.

El Gobierno abrió una consulta antes de aprobar las medidas

El Ministerio de Educación de Perú dispuso la publicación del proyecto mediante la Resolución Ministerial 613-2026-MINEDU, que estableció un período de 15 días para recibir observaciones y propuestas de instituciones públicas, privadas y ciudadanos. La decisión permitió someter a discusión las nuevas reglas antes de su eventual aprobación definitiva. Por lo tanto, las restricciones anunciadas no adquirieron vigencia automáticamente con su presentación.

El documento también establece que las instituciones educativas deberán adaptar sus reglamentos internos dentro de los 30 días posteriores a la aprobación oficial de los lineamientos. La reforma contempla mecanismos de seguimiento de las faltas y procedimientos de revisión de las sanciones. Su implementación definitiva queda sujeta al proceso normativo correspondiente.