El exministro de Economía Domingo Cavallo respaldó un informe que cuestiona distintos aspectos del programa económico del presidente Javier Milei y advierte sobre las consecuencias de la política monetaria restrictiva. El análisis señala que las dificultades para acceder al crédito profundizaron la caída del consumo y la inversión, especialmente entre las empresas orientadas al mercado interno. También plantea que el Gobierno podría corregir algunas de sus medidas sin abandonar el rumbo de estabilización iniciado en diciembre de 2023.

A través de su blog personal, Cavallo calificó de «excelente» el trabajo elaborado por Jorge Vasconcelos, economista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), perteneciente a la Fundación Mediterránea. El documento sostiene que la economía atravesó un proceso de «sobreajuste» como consecuencia del endurecimiento monetario y las restricciones al financiamiento. El exfuncionario ya había cuestionado la falta de definiciones en materia monetaria, financiera y cambiaria durante la gestión de Milei.

El impacto del ajuste sobre el consumo y la inversión

Según las estimaciones del IERAL, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 se registró una contracción del consumo equivalente a 1,6 puntos del Producto Bruto Interno (PBI) y de la inversión por 2,5 puntos. El informe distingue una primera etapa de ajuste, centrada en la reducción del gasto público, y una segunda caracterizada por una política monetaria más restrictiva. Durante esta última fase, la inversión llegó a contraerse a un ritmo cercano al 10% anual.

Vasconcelos advirtió que las consecuencias del ajuste fueron diferentes según la actividad económica. Mientras la minería y los hidrocarburos encontraron condiciones favorables por su acceso al financiamiento en dólares y los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), las empresas vinculadas al mercado interno enfrentaron mayores dificultades. El economista señaló que las tasas elevadas, el encarecimiento de los préstamos y las restricciones crediticias complicaron la recuperación de esas actividades.

El análisis también identifica ventajas para el sector agropecuario, entre ellas la reducción de retenciones y las mayores facilidades para importar insumos y exportar. En cambio, plantea que otras actividades productivas necesitan mejores condiciones de financiamiento para recuperar su competitividad. Entre las alternativas propuestas aparece una reducción de impuestos nacionales, provinciales y municipales que permita disminuir los costos de las empresas y abaratar el crédito.

Las advertencias sobre las reservas y el financiamiento de la deuda

El informe respaldado por Cavallo también cuestiona las previsiones financieras del Gobierno para 2027. Según los cálculos del IERAL, las reservas netas del Banco Central se ubicaban en torno a los US$ 11.500 millones, frente a compromisos externos del sector público por US$ 24.900 millones. Esa última cifra podría ascender a US$ 28.000 millones al incorporar determinados vencimientos de los bonos BOPREAL.

El documento considera demasiado ambiciosa la posibilidad de emitir hasta US$ 11.000 millones en bonos denominados en dólares bajo legislación argentina durante 2027. Vasconcelos advierte que las condiciones del mercado y el costo del financiamiento podrían dificultar esas colocaciones. También señala que una eventual complicación para refinanciar la deuda reduciría el margen de maniobra del Gobierno frente a presiones cambiarias.

En sus propios análisis económicos, Cavallo también planteó la necesidad de acumular reservas y avanzar hacia un sistema monetario y cambiario con reglas más definidas. El exministro sostuvo que esas modificaciones permitirían mejorar el acceso al crédito y favorecer una recuperación de la actividad económica. Su respaldo al informe de la Fundación Mediterránea se enmarca en esas críticas a la implementación del programa de Milei, aunque mantiene su apoyo a los principios generales de disciplina fiscal y libertad económica.