Estados Unidos retiró todos los bombarderos que mantenía desplegados en la base aérea RAF Fairford, en Reino Unido, después de que las autoridades británicas iniciaran una investigación por un presunto plan de atentado contra la instalación. El Pentágono confirmó que las aeronaves regresaron a sus bases de origen en territorio estadounidense. La decisión se produjo días después de la detención de seis personas vinculadas con el episodio, entre ellas un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní.

RAF Fairford está ubicada en Gloucestershire, a unos 160 kilómetros al oeste de Londres, y es utilizada desde hace décadas por la Fuerza Aérea estadounidense. Durante el actual conflicto con Irán operaron desde allí bombarderos B-1 y B-52 empleados en distintas misiones. El movimiento de numerosos B-1 fuera de la base fue registrado durante el fin de semana por observadores especializados en tráfico militar.

Seis personas fueron detenidas por el presunto complot

La investigación comenzó después de un incidente de seguridad ocurrido a finales de septiembre cerca de RAF Fairford. Cinco hombres fueron detenidos en las inmediaciones de la instalación luego de que tres camionetas despertaran sospechas en una localidad próxima a la base. Los investigadores no encontraron explosivos en los vehículos, aunque el episodio derivó en una pesquisa bajo legislación antiterrorista.

Días después, la Policía británica detuvo en Londres a un sexto sospechoso, un hombre de 25 años con ciudadanía británica e iraní. Fue investigado por la posible preparación de actos terroristas vinculados con el mismo caso. Los seis detenidos fueron posteriormente puestos en libertad bajo fianza mientras continúan las averiguaciones.

Las autoridades británicas investigan si detrás del supuesto plan existió participación o apoyo de actores vinculados con Irán. Teherán rechazó esas acusaciones y negó cualquier responsabilidad en el episodio. Hasta el momento no se informó públicamente que los investigadores hayan encontrado explosivos preparados para ser utilizados contra la base.

El Pentágono confirmó el regreso de los bombarderos

El Departamento de Defensa estadounidense señaló que no podía informar los movimientos de sus fuerzas mientras estaban en marcha por razones de seguridad operativa. Una vez terminado el redespliegue, confirmó que todos los bombarderos estadounidenses que se encontraban en RAF Fairford habían regresado a sus bases de origen. No detalló oficialmente si el presunto atentado fue la única razón detrás de la decisión.

Alrededor de una docena de bombarderos estadounidenses habían estado operando desde el complejo británico. RAF Fairford no alberga de manera permanente una gran flota de estas aeronaves, pero funciona como plataforma para despliegues temporales y operaciones de largo alcance. Su utilización adquirió mayor importancia durante las operaciones estadounidenses contra objetivos iraníes.

La base cuenta con una extensa pista preparada para recibir bombarderos estratégicos y otros aviones de gran porte. Estados Unidos la utilizó anteriormente durante operaciones militares en Medio Oriente y Europa. Su ubicación permite trasladar rápidamente aeronaves hacia distintos escenarios sin mantenerlas permanentemente desplegadas cerca de las zonas de conflicto.

La seguridad de las bases quedó bajo revisión

El presunto complot volvió a colocar la atención sobre la protección de instalaciones militares utilizadas por Estados Unidos fuera de su territorio. La investigación británica busca establecer qué pretendían hacer los sospechosos, si existía una estructura organizada detrás del grupo y si contaban con apoyo extranjero. También se analiza cómo lograron aproximarse a las inmediaciones de una base que cumplía un papel operativo durante el conflicto con Irán.

La retirada de los bombarderos no implica que Estados Unidos haya reducido de manera general su capacidad para realizar operaciones de largo alcance. Las aeronaves B-1 y B-52 pueden desplegarse nuevamente desde territorio estadounidense u otras bases si el Pentágono lo considera necesario. Washington mantiene además una importante presencia militar en Medio Oriente.

El episodio ocurre mientras la tensión con Irán continúa elevada y Estados Unidos evalúa sus próximos movimientos militares en la región. RAF Fairford había sido una de las instalaciones europeas utilizadas para apoyar esas operaciones. La investigación sobre el presunto atentado deberá determinar ahora si existió efectivamente una intervención iraní o si los sospechosos actuaron por cuenta propia.