Isaías Rubén Delgado, de 33 años, y Juan Manuel Carabajal, de 35, alias “Cucú”, quedaron en prisión preventiva por 180 días por el crimen del policía Kevin Samuel Rueda, ocurrido durante la madrugada del sábado 29 de agosto en avenida Colón y Fortunata García, en San Miguel de Tucumán. La medida fue dispuesta este lunes por el juez interviniente, luego de la audiencia de formalización de la investigación, formulación de cargos y pedido de medidas cautelares realizada a requerimiento de la Unidad Fiscal de Homicidios II.

La Fiscalía, a cargo de Carlos Sale, imputó a ambos como coautores del delito de homicidio en ocasión de robo, agravado por el uso de arma de fuego. Según la acusación, los sospechosos interceptaron a Rueda para robarle su motocicleta Honda Wave y durante el ataque “Cucú” habría efectuado el disparo que provocó la muerte del joven policía.

La motocicleta que permitió avanzar en la investigación

Entre las principales evidencias incorporadas al expediente se encuentra una motocicleta KTM Duke de color naranja y negro, que habría sido utilizada por los acusados para cometer el crimen. El rodado fue encontrado entre las malezas en el barrio Ampliación San Francisco.

A partir de ese hallazgo, Delgado realizó una manifestación espontánea ante personal policial y reconoció haber circulado en esa motocicleta junto a Carabajal. Según su relato, ambos habían robado la Honda Wave de la víctima y “Cucú” fue quien efectuó el disparo.

La investigación también cuenta con el testimonio de un chofer de la línea 17. El hombre circulaba en su automóvil y observó inicialmente cómo una motocicleta perseguía a Rueda, mientras que después de realizar un giro volvió a encontrarse con la escena y vio a la víctima tendida sobre el asfalto.

Otro testimonio incorporado corresponde a un menor de edad que habría observado el momento en que una de las motocicletas fue abandonada. A esto se sumaron los registros de cámaras de seguridad públicas y privadas, cuyo análisis permitió reconstruir parte de la persecución y la posterior fuga de los sospechosos.

Qué revelaron las pericias sobre el disparo

El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) trabajó en la escena y levantó un proyectil de arma de fuego y una vaina servida, ambos calibre 9 milímetros. También se realizaron levantamientos de residuos de disparo y distintos hisopados que serán sometidos a nuevas pericias.

El médico legal que examinó el cuerpo constató un orificio de entrada en el hemitórax izquierdo y uno de salida en el hemitórax derecho. En tanto, el informe preliminar de autopsia estableció que Rueda murió como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por una herida de proyectil de arma de fuego, con lesiones en los pulmones y el corazón.

La Fiscalía todavía debe completar distintas medidas investigativas. Entre ellas se encuentran las pericias de ADN y la obtención de perfiles genéticos de los hisopados realizados sobre las motocicletas, nuevos análisis de residuos de disparo, extracción de información de los teléfonos celulares secuestrados, pericias balísticas y nuevas declaraciones testimoniales.

El pedido de prisión preventiva de la Fiscalía

Durante la audiencia, el fiscal Carlos Sale fundamentó el pedido de prisión preventiva al considerar que existen riesgos procesales de fuga y de obstaculización de la investigación. Según planteó, la medida era necesaria para garantizar la sujeción de los acusados al proceso y proteger a los testigos ante eventuales situaciones de amedrentamiento.

Al referirse al crimen, Sale lo calificó como “un suceso de extrema gravedad” y sostuvo que se privó de la vida a un agente policial “para despojarlo impunemente de su motocicleta”. También afirmó que los acusados actuaron con una “peligrosidad desmedida” y describió el ataque como una “ejecución a quemarropa”, al señalar que el disparo atravesó ambos pulmones y el corazón.

El fiscal también señaló que la pena mínima prevista para el delito atribuido es de 13 años de prisión. Además, hizo referencia a los antecedentes de ambos acusados y aseguró que poseen un “frondoso prontuario” por distintos delitos, entre ellos robos, homicidios, amenazas y portación ilegal de armas de fuego.

Según Sale, ambos “fueron privados de su libertad en reiteradas oportunidades, incluso con condenas previas y causas elevadas a juicio”. Estos antecedentes fueron incorporados como parte de los argumentos utilizados para solicitar la medida cautelar.

Cómo ocurrió el crimen de Kevin Rueda

De acuerdo con la teoría del caso presentada por la Fiscalía, el sábado 29 de agosto, alrededor de las 5 de la madrugada, Rueda circulaba de sur a norte por avenida Colón a bordo de su Honda Wave. Al llegar a la intersección con Fortunata García, fue interceptado por una KTM Duke de color naranja y negro en la que viajaban Delgado y Carabajal.

Según la acusación, ambos actuaron de manera coordinada y con una distribución de tareas para apoderarse de la motocicleta de la víctima. Delgado conducía la KTM, mientras que Carabajal habría descendido del rodado con un arma calibre 9 milímetros.

En ese momento se produjo el disparo que impactó en la zona axilar de Rueda y le provocó las lesiones que posteriormente causaron su muerte. Después del ataque, los sospechosos habrían escapado en las dos motocicletas: Delgado condujo la KTM en la que habían llegado y Carabajal se llevó la Honda Wave de la víctima.

Tras analizar las pruebas y los argumentos expuestos durante la audiencia, el juez hizo lugar al pedido del Ministerio Fiscal. Delgado y Carabajal permanecerán en prisión preventiva hasta el 26 de febrero de 2027 y se ordenó su urgente alojamiento en una unidad del Servicio Penitenciario.