Tucumán estuvo entre los destinos con mayor ocupación durante las vacaciones de invierno
Las vacaciones de invierno dejaron una recuperación del movimiento turístico en distintas regiones del país, aunque con resultados desiguales entre provincias y localidades. En Tucumán, Yerba Buena y Monteros alcanzaron una ocupación del 89%, mientras que San Javier llegó al 72%. Los registros ubicaron a la provincia entre los destinos más elegidos del norte argentino durante el receso.
De acuerdo con un relevamiento de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Jujuy obtuvo uno de los mejores desempeños provinciales, con una ocupación promedio del 85%. La cifra quedó diez puntos por encima de la temporada anterior. La Quebrada de Humahuaca encabezó los registros nacionales con un 90%, seguida por los Valles, con un 80%, y las Yungas, con un 76%.
Santiago del Estero también alcanzó niveles elevados. La capital provincial y Termas de Río Hondo promediaron un 90% durante julio y llegaron a completar su capacidad en algunas semanas. El comportamiento confirmó el buen desempeño de los destinos del norte, tanto en propuestas culturales como termales y de naturaleza.
La Patagonia volvió a concentrar visitantes
San Carlos de Bariloche registró una ocupación promedio del 85% y se mantuvo entre los puntos turísticos más demandados. Ushuaia llegó al 84% durante las primeras dos semanas del receso. En ambos casos, las actividades vinculadas con la nieve volvieron a ocupar un lugar central en la temporada.
En Neuquén, Villa Pehuenia-Moquehue alcanzó el 80%, mientras que Caviahue quedó cerca del 75%. San Martín de los Andes y Villa La Angostura rondaron el 70%. Los niveles variaron según las condiciones climáticas, la disponibilidad de nieve y las características de cada destino.
Puerto Iguazú superó el 80% de ocupación promedio y registró picos del 95% durante los fines de semana. El Parque Nacional Iguazú recibió un 4% más de visitantes en la primera quincena de julio que durante el mismo período del año anterior. El destino volvió a ubicarse entre los más convocantes del Litoral.
Mendoza y Córdoba superaron la temporada anterior
Mendoza recibió a más de 400.700 turistas y alcanzó una ocupación promedio del 74%, nueve puntos superior a la del invierno previo. Potrerillos llegó al 85%, mientras que la Ruta 82 y Cacheuta registraron un 83%. Malargüe promedió el 82%, con picos del 90% impulsados por los centros de esquí, y Uspallata alcanzó el 80%.
El impacto económico del turismo en Mendoza superó los $194.000 millones. El movimiento se distribuyó entre la montaña, los centros invernales y las propuestas gastronómicas y vitivinícolas. Las contrataciones de último momento volvieron a influir en los niveles finales de ocupación.
Córdoba registró más de 378.000 visitantes durante las primeras dos semanas y promedió una ocupación del 70%. La Cumbrecita encabezó el desempeño provincial con valores de entre el 85% y el 90%. Villa Carlos Paz alcanzó el 80%, Villa General Belgrano se ubicó entre el 75% y el 80%, y Alta Gracia llegó a picos del 80%.
Menor ocupación en la Costa Atlántica
En la provincia de Buenos Aires, San Pedro obtuvo una ocupación promedio del 90% y Tapalqué superó el 82%. Los principales destinos de la Costa Atlántica mostraron cifras más moderadas. Pinamar promedió el 52%, Mar del Plata se ubicó entre el 40% y el 45%, y Villa Gesell alcanzó el 40% durante una de las semanas del receso.
La Ciudad de Buenos Aires recibió a más de 594.000 turistas durante las cuatro semanas de vacaciones. La ocupación hotelera promedió el 70% y llegó a un máximo del 77%. El impacto económico superó los $275.000 millones.
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 4,6 millones de turistas viajaron durante el receso, un 5,9% más que el año anterior. El gasto alcanzó los $2,12 billones y creció un 2,5% en términos reales. A pesar de la recuperación, la cantidad de personas que viajaron permaneció un 16,9% por debajo del récord registrado en 2023.
La estadía promedio fue de 4,5 días y continuaron las reservas realizadas con poca anticipación. También se consolidó la elección de combinar varias localidades dentro de un mismo recorrido. Desde la CAT señalaron que el turismo receptivo contribuyó a que numerosos destinos mejoraran los niveles de ocupación de la temporada anterior.
