El precio del gas importado agrava la presión sobre la industria argentina
La escalada del conflicto en el Golfo Pérsico volvió a tensionar el mercado internacional del Gas Natural Licuado (GNL), una situación que amenaza con elevar el precio de la industria argentina. El país necesita recurrir a cargamentos importados durante el invierno para cubrir la diferencia entre una demanda que puede alcanzar los 180 millones de metros cúbicos diarios y una producción local cercana a los 140 millones. La incertidumbre internacional encuentra al sector fabril afectado por menores ventas, mayores gastos operativos y restricciones en el abastecimiento.
Un relevamiento de la consultora Industria y Desarrollo (I+D), encabezada por Diego Coatz, describió un «efecto sándwich» sobre las empresas. El 83% de las firmas consultadas señaló a la caída de las ventas como su principal dificultad, a la que se suman las demoras en los pagos y la competencia de productos importados. Del otro lado aparecen los aumentos de costos, con una suba del 79% en la energía eléctrica para los grandes usuarios.
El invierno expuso las limitaciones del abastecimiento
El consumo residencial tiene prioridad durante los períodos de mayor demanda, mientras que las fábricas deben contratar suministros que pueden ser interrumpidos. Esa condición ya provocó cortes o paradas en unas 130 plantas industriales y abrió conflictos por las multas aplicadas a empresas que mantuvieron consumos mínimos para evitar daños en sus instalaciones. Algunas compañías anticiparon que las sanciones podrían terminar en reclamos judiciales.
El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, advirtió que una profundización de la crisis en el Golfo sostendría los precios del GNL en niveles elevados. El especialista estimó que la cotización internacional difícilmente pueda bajar de entre USD 13 y USD 14 por millón de BTU mientras continúe la incertidumbre. También cuestionó el esquema de abastecimiento aplicado a las industrias y a las centrales térmicas.
En una de las licitaciones destinadas a cubrir la demanda invernal, Enarsa ofreció 392 millones de metros cúbicos, pero consiguió adjudicar solo 264 millones debido a los precios presentados. El gas dirigido a los usuarios prioritarios alcanzó los USD 18,58 por millón de BTU. Las industrias y las centrales eléctricas debieron afrontar además un sobrecosto calculado a partir de la referencia europea y los gastos de transporte y entrega.
La tensión en el Golfo sostiene el precio del GNL
El deterioro de la tregua entre Estados Unidos e Irán volvió a generar dudas sobre la circulación por el Estrecho de Ormuz. Antes de la escalada, alrededor del 20% del petróleo y el gas comercializados en el mundo atravesaba ese corredor marítimo. Los ataques sobre localidades costeras iraníes y la reducción del tránsito de buques mantuvieron la presión sobre los mercados.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que el estrecho permanecía abierto, aunque los cargamentos continuaron lejos de recuperar su circulación habitual. La disponibilidad de gas de Qatar se redujo y la demanda asiática superó a la europea por las altas temperaturas. Ese escenario dejó menos oferta disponible para los compradores que dependen de cargamentos ocasionales, como la Argentina durante el invierno.
Un análisis de The Economist señaló que las reservas europeas se encontraban entre las más bajas de los últimos 15 años para ese período. Los precios del GNL en Asia y Europa se mantenían un 62% y un 48% por encima de los valores registrados en febrero. Los retrasos en los envíos del Golfo, los fenómenos climáticos extremos y las fallas de infraestructura aparecen entre los principales riesgos para el abastecimiento.
La pérdida de parte de la capacidad exportadora de Qatar podría generar un faltante acumulado de hasta 40 millones de toneladas de GNL, equivalente al 10% del suministro mundial de 2025. Los envíos provenientes de África y Australia no alcanzarían para cubrir por completo esa diferencia. Una nueva interrupción podría profundizar la competencia entre Asia, Europa y otros compradores antes del invierno del hemisferio norte.
Una oportunidad futura y un costo inmediato
Los precios internacionales más altos favorecen a largo plazo los proyectos para exportar gas desde Vaca Muerta. La ubicación geopolítica de la Argentina y la disponibilidad de recursos pueden adquirir mayor valor en un mercado que busca proveedores alternativos. Sin embargo, las iniciativas de exportación todavía necesitan tiempo para comenzar a operar y no resuelven las dificultades actuales de abastecimiento.
Para la industria, el efecto inmediato es un incremento del costo energético en un momento de debilidad de la actividad. Las empresas deben enfrentar una menor demanda interna mientras absorben precios más altos de electricidad y gas. La combinación reduce márgenes, posterga inversiones y aumenta el riesgo de nuevas interrupciones productivas.
La Argentina redujo la quema de gas durante 2025
El escenario coincide con una mejora registrada por el país en el aprovechamiento del gas asociado a la producción petrolera. El rastreador global publicado por el Banco Mundial indicó que la Argentina redujo durante 2025 tanto el volumen como la intensidad de la quema y el venteo. El resultado fue atribuido a la ampliación de gasoductos y de la capacidad de procesamiento vinculada con Vaca Muerta.
El informe destacó el aporte del gasoducto Perito Moreno, que alcanzó una mayor capacidad después de la puesta en marcha de sus plantas compresoras. También mencionó las primeras experiencias de mitigación digital desarrolladas por compañías como Pluspetrol y Tecpetrol. Fuentes del sector, sin embargo, expresaron dudas sobre la continuidad de algunas de esas iniciativas.
A escala mundial, la quema de gas alcanzó los 167.000 millones de metros cúbicos en 2025, el nivel más alto desde 2019. El recurso desperdiciado fue valuado en USD 54.000 millones y superó el volumen total de GNL exportado desde el Golfo Pérsico. Rusia, Irán, Irak, Venezuela, México, Libia, Argelia, Nigeria y Estados Unidos concentraron el 83% de esa práctica.
