La joya de Egipto desafió a la Scaloneta antes del cruce: «Jugamos contra Argentina, no contra Messi»
Con apenas 18 años, Hamza Abdelkarim se convirtió en una de las grandes revelaciones del Mundial 2026. El delantero egipcio, recientemente incorporado por el Barcelona y considerado una de las máximas promesas del fútbol africano, será una de las cartas de su selección en el duelo de octavos de final frente a Argentina.
En la previa del partido, el joven atacante dejó una frase que rápidamente recorrió el mundo. «Jugamos contra Argentina, no contra Messi», afirmó al ser consultado por el desafío de enfrentar al capitán de la Albiceleste.
Lejos de mostrarse intimidado por la presencia del mejor futbolista argentino, Abdelkarim explicó que su atención está puesta en el rendimiento colectivo y no en los nombres propios. «Cuando entro al campo hago lo que me hace feliz. No me importa lo que digan o hagan fuera del terreno de juego. Mi atención está puesta en el partido», sostuvo.
Aunque todavía no debutó oficialmente con la selección mayor antes del Mundial, el delantero ya hizo historia al transformarse en el futbolista más joven en disputar una Copa del Mundo con Egipto. Su ingreso frente a Bélgica confirmó la confianza que el cuerpo técnico depositó en una de las mayores promesas del país.
De promesa del Al Ahly a refuerzo del Barcelona

Nacido en El Cairo en 2008, Abdelkarim comenzó su formación futbolística en Malasia mientras acompañaba a su padre, exvoleibolista, que trabajaba en una academia deportiva. Más tarde regresó a Egipto para incorporarse a las divisiones inferiores de Al Ahly, donde rápidamente llamó la atención por su capacidad goleadora.
Su explosión llegó en las selecciones juveniles, donde brilló tanto en la Copa Africana Sub-17 como en el Mundial de la categoría. Esas actuaciones despertaron el interés de varios clubes europeos, hasta que el Barcelona consiguió su incorporación para el equipo filial.
La adaptación fue inmediata. En uno de sus primeros encuentros anotó tres goles en apenas 15 minutos y terminó de convencer al club catalán, que ejecutó la opción de compra de su pase. Incluso, el entrenador Hansi Flick ya lo tiene en consideración para sumarlo a la pretemporada del plantel profesional.
El «heredero de Salah»
En Egipto muchos ya lo señalan como el sucesor natural de Mohamed Salah. El propio Abdelkarim reconoce que compartir plantel con el capitán representa una experiencia única.
«No solo me ayuda a mí, sino a todo el equipo. Trata de transmitirnos toda su experiencia y nosotros intentamos aprovecharla. Tener una carrera como la de Salah es algo indescriptible», expresó.
Ahora tendrá por delante el mayor desafío de su corta carrera: intentar conducir a Egipto hacia los cuartos de final frente a la campeona del mundo.