La Corte de EE.UU. amplió el poder presidencial sobre agencias independientes, pero frenó a Trump en la Fed
La Corte Suprema de Estados Unidos dictó un fallo que amplía de manera significativa la autoridad presidencial sobre agencias independientes del gobierno federal. El tribunal autorizó que el presidente pueda destituir a reguladores gubernamentales sin necesidad de justificar una causa, una decisión celebrada por Donald Trump como «una gran victoria». Sin embargo, en una resolución separada, los jueces rechazaron el intento del mandatario de remover de inmediato a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal.
El fallo principal fue aprobado por seis votos contra tres y anuló un precedente de casi un siglo que protegía a ciertos funcionarios de organismos independientes. Hasta ahora, el Congreso podía establecer que el presidente solo removiera a esos dirigentes por motivos específicos, como ineficiencia, incumplimiento del deber o mala conducta. La nueva doctrina fortalece el control de la Casa Blanca sobre estructuras regulatorias que históricamente habían tenido mayor autonomía.
Un fallo que modifica el equilibrio dentro del gobierno federal
La decisión se dio en el caso Trump v. Slaughter, vinculado a Rebecca Kelly Slaughter, integrante demócrata de la Comisión Federal de Comercio que resistía el intento de Trump de destituirla. La Corte dejó sin efecto el precedente conocido como Humphrey’s Executor, de 1935, que había limitado el margen presidencial para remover funcionarios de agencias independientes. La resolución puede impactar sobre más de 25 organismos federales.
En la opinión mayoritaria, el presidente de la Corte, John Roberts, sostuvo que ni el Congreso ni los tribunales pueden obligar al presidente a trabajar con colaboradores con los que no puede ejercer su función. «Los subordinados que ejercen el poder del presidente están sujetos a ser destituidos por este», escribió. Para la mayoría conservadora, esa facultad resulta necesaria para que el presidente responda políticamente ante la ciudadanía.
Sonia Sotomayor, una de las juezas progresistas del tribunal, votó en contra y advirtió que la decisión altera una doctrina constitucional consolidada. En su disidencia, sostuvo que la mayoría rompe con siglos de práctica institucional y puede provocar inestabilidad en el funcionamiento del Estado. «Promete desatar únicamente el caos», afirmó.
Trump celebró la decisión como un avance de su poder presidencial
Trump festejó el fallo en su red Truth Social y lo definió como una de las decisiones más importantes sobre poderes presidenciales. El mandatario sostuvo que la Corte confirmó la facultad del presidente para remover funcionarios del Poder Ejecutivo y personas designadas en agencias. También remarcó que se trataba de un objetivo largamente buscado por distintas administraciones.
El alcance político del fallo es amplio. Según reportes citados en la causa, Trump ya había despedido a funcionarios confirmados por el Senado, presionado renuncias o descabezado juntas directivas en distintas agencias. Con la nueva resolución, esas acciones encuentran un respaldo jurídico mucho más fuerte.
La decisión puede modificar el funcionamiento de organismos encargados de regulación económica, competencia, consumo, trabajo y otros sectores sensibles. El punto central es que la independencia de esas agencias quedará más expuesta al criterio del presidente de turno. Para sus críticos, eso reduce contrapesos; para sus defensores, fortalece la responsabilidad política del Ejecutivo.
La Fed quedó fuera del avance presidencial inmediato
En otro expediente, la Corte Suprema marcó una diferencia con la Reserva Federal. Por cinco votos contra cuatro, los jueces resolvieron que Lisa Cook puede permanecer en su cargo mientras disputa en los tribunales el intento de Trump de destituirla. El presidente la acusa de un presunto fraude hipotecario, aunque la funcionaria niega haber cometido irregularidades.
Cook sostuvo que la maniobra para removerla respondió a un «pretexto fabricado» por su negativa a ceder ante presiones políticas sobre las tasas de interés. La gobernadora de la Fed defendió la independencia del organismo y afirmó que sus decisiones deben basarse en evidencia y criterios técnicos. El fallo mantiene vigente la decisión de un juez federal que le permitió continuar en funciones mientras se resuelve el caso.
La Corte, de todos modos, no cerró por completo la discusión. Roberts señaló que la cuestión de fondo sobre si el presidente puede remover a Cook por causa justificada dependerá de los hechos que se acrediten. Por eso, el fallo frena la salida inmediata de la funcionaria, pero deja abierta una disputa legal sobre los límites de la autoridad presidencial frente a la Fed.
Otro revés para Trump por el voto por correo
La Corte Suprema también emitió una decisión adversa para Trump en materia electoral. El tribunal confirmó una ley de Misisipi que permite contabilizar boletas enviadas por correo si tienen sello postal del día de la elección o anterior y llegan dentro de los cinco días hábiles posteriores. La impugnación había sido impulsada por sectores republicanos.
Trump cuestiona desde hace años el voto por correo y lo vincula con supuestos fraudes electorales, aunque no presentó pruebas concluyentes sobre esa acusación. Tras el fallo, lo calificó como una «pérdida tremenda en materia de derechos electorales». La decisión, tomada por cinco votos contra cuatro, llega en un clima político cargado por las reglas electorales y el control institucional.
Los tres fallos muestran una Corte que le otorgó a Trump una victoria importante en el control de agencias independientes, pero que también fijó límites en dos asuntos sensibles. El presidente obtuvo una ampliación histórica de su poder sobre reguladores federales, aunque no logró avanzar de inmediato sobre la Reserva Federal ni revertir la norma de Misisipi sobre voto por correo. La disputa por los alcances del poder presidencial seguirá abierta en los tribunales y en el debate político estadounidense.