Irán desafió a Trump y ratificó que seguirá controlando el estrecho de Ormuz
El gobierno de Irán salió al cruce de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y aseguró que seguirá administrando el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo para el transporte de petróleo.
La respuesta llegó de la mano de Mohamad Baqer Qalibaf, jefe negociador iraní, quien sostuvo que la situación en la región cambió de manera definitiva tras el reciente conflicto y descartó cualquier escenario en el que Teherán pierda el control de esa vía clave para el comercio internacional.
“Todos deben saber que la administración del estrecho de Ormuz nunca volverá a ser lo que era antes de la guerra”, afirmó el funcionario iraní. Además, aclaró que su país respetará las normas internacionales de navegación, aunque dejó en claro que la gestión seguirá en manos de Irán.
Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que Trump asegurara desde Washington que Estados Unidos mantiene un control total sobre el estrecho y que cuenta con capacidad militar suficiente para imponer un bloqueo si lo considera necesario.
La disputa se da en medio de un delicado proceso de negociaciones entre ambos países. Tras la firma de un memorando de entendimiento que permitió una tregua temporal, Washington y Teherán iniciaron conversaciones para avanzar en temas vinculados a la seguridad regional, el programa nuclear iraní y las sanciones económicas.
Qalibaf participó esta semana de una ronda de diálogo en Suiza junto a representantes estadounidenses y calificó el encuentro como positivo. Según explicó, hubo avances en cuestiones relacionadas con el estrecho de Ormuz, las exenciones petroleras, la situación del Líbano y el desbloqueo de activos iraníes congelados en el exterior.
Sin embargo, también advirtió que el proceso recién comienza y que todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar acuerdos definitivos.
Desde la Casa Blanca, Trump mantuvo una postura firme y aseguró que espera que Irán cumpla cada uno de los compromisos asumidos. El mandatario republicano insistió en que buscará mayores controles sobre el programa nuclear iraní y afirmó que Teherán deberá aceptar inspecciones internacionales más amplias.
Otro de los puntos de conflicto gira en torno a los fondos iraníes liberados tras el entendimiento bilateral. Mientras Trump aseguró que esos recursos terminarán utilizándose para comprar productos estadounidenses, las autoridades iraníes rechazaron esa versión y sostuvieron que el dinero podrá destinarse a diferentes bienes autorizados dentro del esquema vigente de sanciones.
En paralelo, Teherán acusó a Israel de intentar sabotear las negociaciones. Qalibaf afirmó que el gobierno israelí observa con preocupación cualquier acercamiento entre Irán y Estados Unidos y que busca impedir avances en las conversaciones diplomáticas.
El estrecho de Ormuz vuelve así a convertirse en uno de los principales focos de tensión internacional. Por esa ruta marítima circula una parte significativa del petróleo que abastece a los mercados globales, por lo que cualquier conflicto en la zona genera preocupación en las principales economías del mundo.