La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) aplicó una actualización en la tasa de seguridad aeroportuaria que impacta sobre el precio final de los pasajes de avión. En los vuelos de cabotaje, el cargo pasó de $20 a $6.500 por ticket. La medida también alcanza a vuelos regionales e internacionales, con aumentos que se suman a otros impuestos y cargos del sistema aéreo argentino.

El nuevo esquema fijó para las rutas regionales una suba de USD 4,42 a USD 5. En el caso de los vuelos internacionales, el cargo pasó de USD 8 a USD 9. Según datos del sector aeronáutico, la acumulación de tasas e impuestos hace que volar desde Argentina pueda costar hasta el triple que hacerlo desde países como Brasil o Chile para cubrir distancias similares.

El argumento oficial

Fuentes oficiales señalaron que la actualización busca recomponer el financiamiento del sistema aeroportuario. Según explicaron, los fondos serán destinados a fortalecer servicios vinculados con la seguridad operacional en todo el país. Entre los objetivos mencionados aparecen la modernización del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, mejoras de infraestructura, incorporación de tecnología y capacitación de personal.

Desde el Gobierno sostienen que el sistema necesita recursos para responder a las exigencias operativas actuales. La suba se suma a otros costos que ya inciden sobre los pasajes, como el IVA, percepciones impositivas, tasas de aterrizaje y cargos de navegación. Para las aerolíneas, esa carga termina afectando la competitividad del mercado local.

La advertencia del sector aéreo

La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) cuestionó la medida y advirtió que Argentina queda entre los países más caros de la región para operar. Su CEO, Peter Cerdá, afirmó que el aumento «atenta contra el crecimiento récord» del tráfico de pasajeros. También sostuvo que la suba acumulada de tasas y costos supera el 35% en los últimos dos años y medio.

Cerdá aseguró que los vuelos pagan en Argentina unos 2,60 euros por kilómetro, un valor superior al de otros países de la región y casi el doble del promedio europeo. Como ejemplo, mencionó que un vuelo internacional que cruza el espacio aéreo argentino desde Jujuy hasta Ushuaia debe pagar cerca de 8.320 euros solo por ese tramo. En Europa, según indicó, la tasa de navegación ronda los 1,30 euros por kilómetro.

El directivo anticipó que ALTA pedirá la intervención del ministro de Economía, Luis Caputo. «Le vamos a pedir al ministro que interceda. Hay un gran riesgo si no se toman medidas», afirmó. También advirtió que los récords de pasajeros alcanzados podrían perderse si continúan los incrementos.

Récord internacional y caída en cabotaje

La discusión por las tasas llegó en un momento particular para el sector aerocomercial. Según datos de la ANAC, entre enero y abril los aeropuertos argentinos recibieron 3.906.057 pasajeros internacionales. Ese número marcó el mejor inicio de año desde que existen registros para la actividad aérea del país.

En abril, el tráfico internacional alcanzó 1.324.891 usuarios y superó en un 3% el máximo previo de 2018. También se registraron 8.770 movimientos de vuelos internacionales, por encima de marcas anteriores. El crecimiento fue especialmente fuerte en aeropuertos del interior, donde 196.745 pasajeros cruzaron fronteras sin pasar por Buenos Aires.

El cabotaje mostró un comportamiento distinto. En abril, los vuelos domésticos transportaron 1.291.000 pasajeros, un 4% menos que en el mismo mes de 2025 y un 2% menos que en 2023. En el acumulado de enero a abril, el segmento llegó a 5.689.000 pasajeros, apenas un 1% más que el año anterior.

El impacto en los pasajes

El aumento de la tasa de seguridad aeroportuaria se trasladó al precio final que pagan los pasajeros. En vuelos domésticos, el salto del cargo es el más visible porque partió de un valor muy bajo y pasó a $6.500 por ticket. En rutas internacionales y regionales, el incremento es menor en términos absolutos, aunque se suma a una estructura de costos ya elevada.

Para el sector, el problema principal es la acumulación de cargos sobre cada pasaje. Las aerolíneas advierten que los impuestos, tasas y percepciones pueden duplicar el valor neto de una tarifa aérea. El riesgo, según ALTA, es que el encarecimiento frene la recuperación de pasajeros y limite la conectividad, especialmente en rutas del interior.