Violenta revuelta en el Instituto Brochero: el Gobierno vinculó el motín con intentos de ingreso de droga
Un violento motín sacudió durante la noche del lunes al instituto socioeducativo “San José Gabriel del Rosario Brochero”, ubicado en el complejo de Benjamín Paz. Dos menores alojados en el establecimiento protagonizaron graves incidentes que incluyeron destrozos, incendios y amenazas al personal, en un episodio que obligó a la intervención de grupos especiales de la Policía de Tucumán para recuperar el control de las instalaciones.
El conflicto se desató cerca de las 22, en un momento en el que el instituto contaba con una dotación reducida de trabajadores debido al feriado. Según trascendió, los adolescentes avanzaron sobre distintos sectores del predio y provocaron importantes daños materiales en áreas sensibles como la cocina, oficinas administrativas y espacios de recreación. Además, empleados denunciaron momentos de extrema tensión por amenazas con armas blancas de fabricación casera y situaciones de violencia dentro del establecimiento.
De acuerdo con testimonios vinculados al funcionamiento interno del instituto, uno de los trabajadores habría permanecido retenido durante parte de la revuelta mientras otros operadores intentaban resguardarse de los disturbios. La situación escaló rápidamente y obligó a solicitar apoyo externo para evitar fugas y contener los incidentes. Durante el operativo también se habrían utilizado gases lacrimógenos y al menos una persona resultó herida, aunque hasta el momento no se difundió un parte oficial sobre lesionados.
El ministro de Desarrollo Social de Tucumán, Federico Masso, confirmó que el episodio ocurrió dentro del instituto de menores y aclaró que “no tiene nada que ver con la cárcel de Benjamín Paz”. El funcionario explicó que inicialmente se intentó controlar la situación mediante diálogo, pero ante la falta de respuesta se dio intervención a la Justicia y luego a la Policía provincial.
“Recibimos el informe de que había dos menores generando caos con los celadores”, sostuvo Masso. El ministro agregó que “se trató de persuadirlos, pero no se logró”, por lo que finalmente ingresaron grupos especiales para “retomar el control del instituto y restablecer el orden”. Según indicó, el operativo se concretó alrededor de las 22.30 con participación de efectivos de Infantería y personal policial de Trancas.
En sus declaraciones, Masso vinculó los incidentes con intentos de ingreso de drogas durante las jornadas de visitas familiares. “No nos vamos a dejar doblegar para que ingrese droga al Instituto Cura Brochero”, afirmó el funcionario. Además, remarcó que “cada vez que hay visitas existe presión para introducir estupefacientes” y aseguró que el Gobierno mantendrá controles estrictos tanto en el instituto como en el penal de Benjamín Paz.
El titular de Desarrollo Social defendió además el funcionamiento del establecimiento y aseguró que el instituto “es un ejemplo para el país” en materia de tratamiento de menores en conflicto con la ley penal. En ese sentido, explicó que actualmente hay 10 jóvenes alojados y que el lugar cuenta con equipos interdisciplinarios, asistencia educativa y acompañamiento para consumos problemáticos.
Mientras tanto, trabajadores del instituto volvieron a reclamar mayores medidas de seguridad y denunciaron falta de personal para afrontar situaciones de alta complejidad. Según señalaron, desde hace tiempo vienen advirtiendo sobre hechos de violencia, amenazas y agresiones dentro del dispositivo sin obtener respuestas concretas. También insistieron en la necesidad de contar con presencia policial permanente para resguardar tanto al personal como a los propios adolescentes alojados.
Tras el motín, autoridades judiciales y equipos técnicos comenzaron a evaluar los daños ocasionados dentro del establecimiento y las posibles sanciones para los menores involucrados. “Vamos a preservar la integridad de nuestros trabajadores y quienes protagonizaron estos hechos deberán asumir las consecuencias”, advirtió Masso al cierre de sus declaraciones.

