Binance anunció una donación de USD 150.000 a la Fundación Esteban Bullrich después de resolver el bloqueo de la cuenta del ex senador nacional. El problema se originó cuando el sistema de autenticación facial de la plataforma dejó de reconocer su rostro por los cambios físicos provocados por la Esclerosis Lateral Amiotrófica. El caso tomó dimensión pública luego de que Bullrich reclamara en redes sociales por la falta de una alternativa accesible para usuarios con discapacidades.

El ex ministro de Educación porteño contó que llevaba meses sin poder ingresar a su cuenta porque la verificación biométrica no reconocía sus rasgos actuales. En su mensaje, dirigido a los principales directivos de Binance, afirmó que la enfermedad estaba afectando su cuerpo y que no debía impedirle también acceder a su dinero. La publicación generó una respuesta directa de Richard Teng, CEO de la compañía, quien pidió disculpas y prometió revisar la falla de accesibilidad.

El reclamo que activó la respuesta de Binance

La autenticación facial de Binance funciona como una medida de seguridad para proteger las cuentas de los usuarios. En el caso de Bullrich, esa herramienta terminó convirtiéndose en una barrera, porque la ELA modificó progresivamente su rostro y el sistema dejó de validarlo. Según el planteo del ex senador, la plataforma no había ofrecido durante meses una solución efectiva para recuperar el acceso.

Tras la difusión del reclamo, Binance informó que su equipo se comunicó con Bullrich para resolver el caso. La empresa también reconoció que el episodio debía tratarse como una falla de accesibilidad y no solo como un problema técnico individual. Días después, la compañía confirmó que el acceso había sido restablecido y que revisaría sus protocolos para evitar situaciones similares.

Una donación para la lucha contra la ELA

Como parte de la respuesta institucional, Binance se comprometió a donar USD 150.000 a la Fundación Esteban Bullrich. La empresa indicó que el aporte busca acompañar el trabajo de la organización en la lucha contra la ELA en la Argentina. También afirmó que la seguridad de los fondos seguirá siendo una prioridad, aunque deberá complementarse con mecanismos más adecuados para usuarios que atraviesan enfermedades o discapacidades.

La decisión expuso una dificultad creciente en los sistemas digitales que dependen de datos biométricos. La identificación facial puede ofrecer seguridad, pero también dejar afuera a personas cuyos rasgos cambian por enfermedades, tratamientos médicos, accidentes o condiciones progresivas. En ese punto, el caso Bullrich abrió una discusión sobre accesibilidad, tecnología financiera y atención personalizada.

Qué es la ELA y qué trabajo hace la fundación

La Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que afecta de manera progresiva al sistema nervioso. Con el tiempo, compromete la movilidad, el habla, la deglución y la respiración, porque paraliza músculos voluntarios. Actualmente no existe una cura, por lo que los pacientes necesitan acompañamiento médico, familiar e interdisciplinario.

Bullrich fue diagnosticado con ELA en 2021 y luego impulsó una fundación para asistir a pacientes y familias. La organización acompaña a más de 700 familias y capacitó a miles de estudiantes y profesionales de la salud en el abordaje integral de la enfermedad. También cuenta con organizaciones aliadas y voluntarios que sostienen una red nacional de apoyo para personas afectadas por la patología.

Accesibilidad digital y seguridad

El episodio dejó una señal para las plataformas financieras y tecnológicas que usan biometría como método de validación. La seguridad de una cuenta no puede depender de un único mecanismo cuando existen condiciones médicas capaces de alterar la identidad facial de una persona. Binance admitió que deberá cerrar esa brecha y mejorar sus respuestas para casos de discapacidad.

La resolución permitió que Bullrich recuperara el acceso a su cuenta y que su reclamo se transformara en un aporte económico para la investigación y el acompañamiento de pacientes con ELA. También dejó planteada una advertencia más amplia para el ecosistema cripto: la inclusión no se limita al acceso financiero, también exige sistemas capaces de reconocer situaciones humanas que la tecnología todavía no contempla del todo.