Adorni expuso en Diputados, evitó hablar de su patrimonio y cargó contra la oposición
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abrió su informe ante la Cámara de Diputados con un mensaje político centrado en la defensa de la gestión y sin referencias a las investigaciones que lo involucran. En su exposición, afirmó que el Gobierno “solo se debe a la gente común” y sostuvo que trabaja en función de quienes “trabajan, estudian y se esfuerzan”.
A lo largo de su presentación, el funcionario evitó abordar los puntos más sensibles vinculados a su situación personal, como el crecimiento patrimonial, los viajes familiares y las causas judiciales en curso. Esa omisión ya se había evidenciado en el informe escrito entregado previamente al Congreso, donde tampoco brindó detalles sobre esos aspectos.
Uno de los ejes del discurso fue la defensa de la denominada ley de inocencia fiscal. “Todos los argentinos son inocentes hasta que la Justicia demuestre lo contrario”, sostuvo, al explicar que la iniciativa busca proteger a los contribuyentes y modificar la carga de la prueba en materia tributaria.
En el plano económico, Adorni reconoció que los resultados del programa aún no impactan plenamente en la vida cotidiana. “Sabemos que algunos de los resultados obtenidos todavía no muestran un impacto directo”, admitió, aunque atribuyó esa situación a factores políticos y a la inestabilidad generada durante el proceso electoral.
En ese sentido, responsabilizó al kirchnerismo y a sectores de izquierda por lo que calificó como “una operación golpista”. Según planteó, ese accionar provocó suba del riesgo país, presión sobre el dólar y dificultades en el acceso al crédito, afectando los ingresos.
El jefe de Gabinete también defendió las reformas impulsadas por el Gobierno y apuntó al Poder Judicial. Al referirse a la reforma laboral, señaló que permitirá formalizar el empleo y reducir la litigiosidad, aunque advirtió: “Esperemos que algunos jueces laborales entiendan el régimen”.
En el tramo final, reivindicó los resultados de la gestión y los enmarcó en un proceso de cambio estructural. Aseguró que el objetivo es dejar atrás “el populismo trágico” y sostuvo que las medidas adoptadas apuntan a transformar la economía en el largo plazo.
Más allá del discurso, persisten interrogantes sobre su patrimonio y los viajes cuestionados. La expectativa ahora se traslada a la ronda de preguntas de los legisladores, donde podría verse obligado a responder sobre los temas que decidió no abordar durante su exposición.
