El economista y director de Focus Market, Damián Di Pace, advirtió que la falta de personal calificado ya es uno de los principales límites para el crecimiento empresario en la Argentina. En una entrevista con Infobae al Regreso, sostuvo que casi siete de cada diez compañías no logran cubrir perfiles clave en áreas estratégicas.

La definición se dio en medio de un diagnóstico más amplio sobre la situación de las pymes, que siguen concentrando casi todo el entramado productivo del país. “El 98,7% del volumen empresario argentino son pymes”, remarcó, al describir un escenario en el que la mayoría de las firmas enfrenta dificultades para crecer, sostener márgenes y adaptarse a los nuevos cambios tecnológicos.

Pymes con poco margen para crecer

Di Pace planteó que el problema no pasa solo por vender más, sino por todo lo que rodea al funcionamiento diario de una empresa. Según explicó, buena parte del tiempo de las pymes se va en resolver cuestiones vinculadas a impuestos, bancos, regulaciones y administración de personal, antes que en producir.

En ese punto, consideró que el entramado pyme argentino tiene serios obstáculos para escalar. Señaló que muchas microempresas llegan a transformarse en pequeñas, pero son muy pocas las que logran pasar a medianas y casi ninguna alcanza una dimensión mayor. Para el economista, la presión tributaria y la carga burocrática siguen siendo parte central de ese freno.

La formación, en el centro del problema

El dato que más llamó la atención de su análisis estuvo vinculado al mercado laboral. Di Pace aseguró que el 69% de las empresas está buscando especialistas que no consigue, sobre todo en sectores ligados a minería, inteligencia artificial, informática, software, robótica, telemedicina, biotecnología y genética.

Para el analista, esa brecha revela un desajuste entre lo que demanda hoy el aparato productivo y lo que ofrece el sistema educativo. “Si no cambiás la currícula escolar, no vas a tener el capital humano que necesitás para crecer”, advirtió. En esa línea, insistió en que la discusión sobre empleo ya no puede separarse de la formación técnica y de la actualización de contenidos.

Tecnología, crédito y presión sobre los márgenes

Di Pace también describió un contexto económico en el que muchas empresas siguen funcionando con márgenes más apretados que en años anteriores. Señaló que el cambio de escenario dejó atrás la lógica de precios adelantados y obligó a trabajar con rentabilidades más bajas, algo que impacta fuerte en sectores sensibles como alimentos y consumo masivo.

Al mismo tiempo, reconoció que hubo una expansión del crédito al sector privado y una mayor bancarización de parte de la deuda de las empresas y los hogares. Sin embargo, advirtió que eso convive con tensiones financieras dentro de la cadena de pagos y con un problema estructural que sigue sin resolverse: la falta de perfiles preparados para sostener una economía más tecnificada y competitiva.