El Banco Central (BCRA) eliminó una de las restricciones que todavía seguían vigentes para operar con tarjeta fuera del país. Desde ahora, ya no regirá el límite regulatorio que acotaba los adelantos en efectivo en el exterior, una medida que se inscribe dentro del paquete de cambios con el que el Gobierno sigue desarmando parte del cepo cambiario.

La decisión fue oficializada mediante la Comunicación “A” 8417, donde la autoridad monetaria dejó sin efecto el punto del texto ordenado sobre Exterior y Cambios que fijaba topes específicos para las extracciones de dinero con tarjetas emitidas en la Argentina cuando el usuario estaba en otro país. Con esa modificación, desaparece una barrera que había quedado como resabio del esquema más rígido de control cambiario.

Cómo funcionaba hasta ahora

Hasta esta resolución, quienes viajaban al exterior y querían retirar efectivo desde un cajero automático con tarjeta de crédito o compra local se encontraban con un tope muy bajo por operación. La norma permitía un máximo de USD 50 por extracción en países limítrofes y de hasta USD 200 en destinos no limítrofes.

Ese esquema imponía una limitación directa sobre el acceso al efectivo, incluso cuando el usuario contaba con margen disponible en la tarjeta. La regulación no distinguía entre perfil del cliente, consumo previo o capacidad de pago: fijaba un techo uniforme y obligatorio dentro del régimen cambiario.

Qué cambia desde ahora

Con la derogación de ese punto, ya no existirán montos máximos establecidos por el Banco Central para este tipo de adelantos. En otras palabras, las extracciones en el exterior dejarán de estar frenadas por aquel límite normativo que regía hasta ahora dentro del mercado de cambios.

La modificación alcanza puntualmente a los adelantos en efectivo realizados con tarjetas de crédito y de compra emitidas en el país. Se trata de una operatoria habitual para quienes necesitan retirar moneda extranjera en el exterior usando el saldo o límite disponible de su plástico, algo que hasta ahora seguía condicionado por una restricción cuantitativa fija.

Una medida dentro de un paquete más amplio

El cambio no llegó solo. Forma parte de una serie de adecuaciones con las que el BCRA empezó a relajar distintas reglas del régimen cambiario. Entre ellas, también se ampliaron excepciones para la liquidación de divisas de exportadores, se extendieron plazos para ingresar dólares del comercio exterior y se flexibilizaron ciertas operaciones financieras.

Dentro de ese nuevo marco, la eliminación del tope para sacar efectivo con tarjeta fuera del país funciona como otra señal del mismo proceso: menos restricciones formales y una normativa cambiaria más descomprimida que la que rigió en los últimos años. La medida no crea un nuevo límite ni reemplaza el anterior por otro más alto; directamente lo borra del esquema vigente.