Chikungunya en Tucumán: ya hay 93 casos y refuerzan operativos en zonas críticas
Tucumán registra 93 casos confirmados de chikungunya y el Ministerio de Salud Pública intensificó los operativos de control en distintos puntos de la capital, con foco en zonas donde ya se detectaron contagios. Las acciones incluyen bloqueos sanitarios, búsqueda activa de personas con síntomas y tareas de fumigación para frenar la propagación.
El despliegue más reciente se concentró en la zona de Jujuy al 4000, donde se realizaron operativos de rociado espacial tras la confirmación de casos. En paralelo, los equipos sanitarios avanzaron con recorridos casa por casa en sectores como barrio El Bosque y Estación Aráoz, con el objetivo de detectar posibles cuadros compatibles y reforzar las medidas preventivas en territorio.
El director General de Salud Ambiental, Leandro Medina Barrionuevo, explicó que el abordaje combina control químico con intervención comunitaria. “Los equipos trabajan en la contención de los casos mediante operativos territoriales que incluyen rociado, control domiciliario y concientización”, detalló, al tiempo que remarcó la importancia de actuar rápidamente ante cada nuevo caso.
Los operativos incluyen la participación de agentes sociosanitarios y personal de áreas programáticas, quienes identifican casos sospechosos, brindan recomendaciones y eliminan posibles criaderos del mosquito Aedes aegypti. Las tareas apuntan especialmente al descacharreo y a la eliminación de recipientes con agua, principales focos de reproducción del vector.
Además de la capital, en los últimos días se realizaron intervenciones en zonas como Los Pocitos, con la participación del área operativa Tafí Viejo y el acompañamiento de gobiernos locales. Según indicaron desde la cartera sanitaria, los operativos se activan de manera inmediata ante la aparición de nuevos casos o sospechas.
Desde Salud insistieron en que el compromiso de la comunidad es clave para sostener el control del brote. Recomendaron eliminar recipientes que acumulen agua y usar repelente, especialmente ante la presencia de síntomas, como medidas esenciales para evitar nuevos contagios.
