Atlético Tucumán le ganó 2-1 a Sportivo Barracas en el estadio Ciudad de Caseros y se metió en los 16avos de final de la Copa Argentina, en un partido que dominó durante largos pasajes pero que terminó resolviendo sobre el cierre, después de haber dejado escapar varias situaciones claras y de sufrir un empate inesperado en el tramo final. El equipo de Julio César Falcioni hizo pesar la diferencia de categoría, aunque volvió a evidenciar problemas de eficacia que lo obligaron a transitar un desenlace incómodo ante un rival del ascenso que estuvo a minutos de llevarlo a los penales.

El desarrollo inicial mostró a un Decano protagonista, con control de pelota y presencia en campo rival. Esa superioridad se tradujo en el marcador a los 21 minutos, cuando un error en la salida del arquero Ignacio Díaz Peyrous dejó la pelota servida para la recuperación alta y la rápida asistencia a Leandro Díaz, que definió con precisión para el 1-0. La ventaja le dio tranquilidad al conjunto tucumano, que continuó generando situaciones con Nicola y el propio “Loco”, pero sin lograr capitalizar ese dominio en el resultado.

La falta de contundencia mantuvo con vida a Sportivo Barracas, que resistió como pudo durante gran parte del encuentro y apostó a aprovechar alguna acción aislada. Atlético tuvo oportunidades claras para liquidarlo, entre ellas un remate de Nicola que rozó el travesaño y un cabezazo de Díaz que fue despejado sobre la línea, pero la ineficacia empezó a convertirse en un factor determinante.

El partido cambió en el tramo final, cuando un error reabrió el escenario. A los 81 minutos, tras un tiro de esquina, Tomás Durso falló en la salida y la pelota quedó suelta en el área. Santiago Gómez aprovechó el rebote y marcó el 1-1, instalando incertidumbre en un cierre que hasta ese momento parecía resuelto.

Cuando los penales empezaban a tomar forma, Atlético encontró la respuesta en una de las últimas jugadas. A los 88 minutos, una pelota parada volvió a marcar la diferencia: Gastón Suso ganó de arriba y Clever Ferreira apareció para empujarla de cabeza y sellar el 2-1 definitivo, desatando el desahogo del equipo tucumano.

La clasificación le permite a Atlético sostener su recuperación, pero también deja señales claras sobre aspectos a corregir. En la próxima instancia enfrentará a Talleres de Córdoba, en un cruce de mayor exigencia en el que no tendrá margen para repetir las mismas falencias.