Grupo Libertad anunció la venta de la mayor parte de su negocio de hipermercados a La Anónima en una operación que incluye 12 de sus 14 sucursales en el país, entre ellas las dos ubicadas en San Miguel de Tucumán. El acuerdo contempla también la transferencia de unos 1.600 trabajadores y marca un cambio estratégico del grupo, que buscará concentrarse en el desarrollo inmobiliario mientras la cadena patagónica avanza con su expansión territorial.

La transacción abarca locales en Córdoba, Tucumán, Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero, además de un centro de distribución. Según lo informado por las compañías, los empleados de esas unidades serán incorporados a la estructura de la empresa compradora, garantizando la continuidad laboral durante el proceso de transición.

Desde Grupo Libertad explicaron que la decisión responde a una redefinición del negocio, con foco en el real estate comercial, un segmento en el que el grupo —controlado por el holding salvadoreño Calleja— tiene fuerte presencia regional. La estrategia apunta a potenciar los centros comerciales y galerías bajo la marca Paseo Libertad, donde concentra su principal fuente de ingresos.

En ese esquema, la operación implica que Libertad mantendrá la propiedad de los espacios, mientras que La Anónima pasará a operar los hipermercados como locataria. “Fortalecer a los Paseo Libertad como generadores de valor” es el objetivo, señaló el gerente general Ramón Quagliata, quien definió el acuerdo como el inicio de una relación de largo plazo.

Del lado comprador, el presidente de La Anónima, Federico Braun, destacó que la adquisición representa “una oportunidad única de crecimiento y expansión” en regiones donde la compañía tenía menor presencia, lo que le permitirá ampliar su red comercial a nivel nacional.

El traspaso se realizará de manera progresiva en los próximos meses, con el objetivo de sostener la operación sin interrupciones. En el sector interpretan el movimiento como parte de una tendencia más amplia: la concentración de supermercados en cadenas con mayor escala y el reposicionamiento de activos inmobiliarios como eje de rentabilidad.