Desde Estados Unidos, el presidente de Argentina, Javier Milei, se refirió a la guerra en Medio Oriente y aseguró que “es de esperar que tenga corto alcance”. El mandatario analizó el escenario internacional y sostuvo que el conflicto provocará un impacto transitorio en la economía mundial.

En declaraciones radiales, Milei cuestionó la interpretación de que la escalada bélica esté vinculada al petróleo y afirmó que la explicación central es geopolítica. “Este tipo de argumentación es muy pobre conceptualmente y, obvio, es errado. Aquí lo que importa desde la perspectiva de Estados Unidos es pura y exclusivamente la geopolítica”, sostuvo.

El jefe de Estado explicó que hasta ahora Estados Unidos actuó con operaciones “quirúrgicas”, en coordinación con la inteligencia de Israel y con su poderío militar. En ese sentido, comparó ese tipo de acciones con intervenciones puntuales realizadas en otros escenarios y consideró que esa estrategia se replicó en ataques contra la cúpula iraní.

Milei también se refirió a la respuesta de Irán, que incluyó contraataques en distintos frentes y el cierre del estrecho de Ormuz. Además mencionó advertencias realizadas por la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, sobre posibles presiones inflacionarias y una desaceleración de la actividad económica global a partir del aumento del precio del petróleo.

En ese contexto, el mandatario consideró que la situación generará un deterioro económico “transitorio” y anticipó un reordenamiento geopolítico. Según su visión, ese escenario podría derivar en un mayor aislamiento de China en el sistema internacional.

Al analizar la posición de Argentina frente a este escenario global, Milei afirmó que el país “está parado en el lugar correcto de la historia por primera vez después de 80 años” y defendió la política económica de su gobierno. En ese sentido, aseguró que el equilibrio fiscal permitió que el tipo de cambio y las tasas reaccionaran con menor impacto frente a la incertidumbre internacional.

Además, sostuvo que el aumento de los precios internacionales de materias primas podría beneficiar al país en términos de intercambio. Según explicó, la suba del petróleo y de los granos exportados por Argentina podría abrir una ventana para fortalecer la acumulación de reservas.

El presidente también recordó que la meta oficial para este año es sumar 10.000 millones de dólares en reservas y afirmó que ya se alcanzó cerca del 30% de ese objetivo. Finalmente, estimó que hacia la segunda mitad del año los conflictos bélicos podrían encaminarse hacia una resolución y permitir una normalización de los mercados internacionales.