El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la primera entrega de petróleo venezolano a su país tras el cambio de poder en Caracas. Según confirmó a través de un mensaje en la red Truth Social, el nuevo gobierno encabezado por Delcy Rodríguez entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo de alta calidad.

“Me complace anunciar que las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”, escribió Trump. El mandatario precisó que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos quedarán bajo control de la Casa Blanca. “Yo, como Presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”, afirmó.

Trump detalló además que ordenó al secretario de Energía, Chris Wright, ejecutar el plan de manera inmediata. “Se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, sostuvo en su publicación.

El anuncio se produjo tres días después del ataque estadounidense en Venezuela y de la captura de Nicolás Maduro, y marca el primer entendimiento formal entre Washington y el nuevo liderazgo chavista. Según el presidente norteamericano, se trata de una negociación rápida con Delcy Rodríguez, a quien describen en su entorno como una funcionaria con amplio conocimiento del sector energético.

Venezuela acumula millones de barriles de petróleo en tanques y buques de almacenamiento que no pudo exportar en las últimas semanas debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre. Esa medida fue parte de la presión ejercida por la Casa Blanca sobre el gobierno de Maduro, que derivó en su caída.

El interés de Trump por el crudo venezolano no es nuevo. El país sudamericano posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y sus crudos pesados son compatibles con las refinerías estadounidenses del Golfo de México, que antes de las sanciones importaban cerca de 500.000 barriles diarios.

En ese contexto, la petrolera estatal PDVSA admitió recortes en la producción por falta de capacidad de almacenamiento, mientras que empresas estadounidenses como Chevron continúan operando en el país con restricciones. Trump busca ahora ampliar la presencia de petroleras norteamericanas en Venezuela, con el objetivo de redirigir el flujo de crudo hacia Estados Unidos y limitar el suministro a países como China, Rusia y Cuba.