Los depósitos en dólares del sector privado cerraron 2025 en niveles récord y marcaron un hito para el sistema financiero argentino. Según los últimos datos consolidados del Banco Central de la República Argentina, el stock alcanzó los US$36.681 millones, el valor más alto desde la salida de la convertibilidad.

El crecimiento fue significativo: desde el inicio del gobierno de Javier Milei, los depósitos en moneda extranjera aumentaron en US$22.566 millones, lo que implica una suba cercana al 160%. El punto de partida había sido uno de los más bajos de las últimas dos décadas, con US$14.115 millones registrados el 11 de diciembre de 2023.

Un nivel que supera el ciclo 2016–2019

El nuevo máximo no solo recupera la caída acumulada entre 2019 y 2023, sino que supera el techo alcanzado durante la gestión de Mauricio Macri, cuando los depósitos en dólares rondaron los US$31.000 a US$32.000 millones entre 2018 y 2019.

De este modo, el sistema financiero logró revertir una contracción de casi US$16.000 millones que se había producido durante el último gobierno kirchnerista, en un contexto marcado por el cepo cambiario, la inflación y la pérdida de reservas.

El rol del blanqueo y la volatilidad cambiaria

Una parte sustancial del crecimiento se explicó por el último blanqueo de capitales, que impulsó el ingreso de divisas al sistema formal hacia fines de 2024. De acuerdo con datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el régimen incorporó unos US$24.500 millones en cuentas especiales, una porción relevante de los cuales terminó depositada en bancos.

Hacia finales de 2025 también se observó un aumento en la compra de dólares por parte de pequeños ahorristas, en un escenario de mayor volatilidad cambiaria, lo que contribuyó a sostener la tendencia alcista de los depósitos.

Un dato sensible a factores transitorios

Pese al récord, el comportamiento futuro de los depósitos abre interrogantes. El mercado sigue de cerca qué ocurrirá tras el pago de deuda por US$4.200 millones previsto para esta semana, la liberación de los fondos del blanqueo —que desde enero pueden retirarse sin penalidad— y el uso de dólares para gastos turísticos en el exterior durante el verano.

Los analistas advierten que estos factores podrían generar movimientos temporales, aunque no necesariamente revertir la tendencia de fondo.

Confianza y menor temor a la intervención estatal

Para el tributarista Sebastián Domínguez, uno de los factores clave fue el cambio en las expectativas. “Este gobierno logró reducir el miedo a la confiscación, a la pesificación forzada o a la conversión de depósitos en bonos”, sostuvo, al remarcar que ese giro explica por qué muchos ahorristas prefieren mantener los dólares en el sistema y no en sus casas.

En la misma línea, el economista Amílcar Collante señaló que, según datos provisorios del BCRA, al 3 de enero los depósitos en dólares ya se ubicaban en US$36.977 millones, mientras que los plazos fijos en moneda extranjera alcanzaban US$8.394 millones, una señal de mayor permanencia del ahorro.

El desafío de sacar los dólares del “colchón”

Desde el Gobierno buscan consolidar este proceso con la Ley de Inocencia Fiscal, sancionada en diciembre, que apunta a dar mayor previsibilidad y seguridad jurídica a los contribuyentes. El ministro de Economía, Luis Caputo, sostiene que los argentinos mantienen cerca de US$200.000 millones fuera del sistema financiero.

El récord alcanzado por los depósitos en dólares sugiere que, al menos por ahora, la confianza en los bancos volvió a imponerse sobre el histórico refugio del “colchón”, en un año electoral que será clave para evaluar la solidez de ese cambio.