S&P subió la calificación de la deuda argentina tras el regreso a los mercados
La calificadora internacional S&P Global Ratings mejoró la nota de la deuda soberana argentina luego de la reciente colocación del BONAR 2029N, una emisión en dólares por USD 1.000 millones que marcó el retorno del país al financiamiento voluntario. La decisión implicó una suba en la calificación de largo plazo tanto en moneda local como extranjera, aunque se mantuvo una evaluación de riesgo elevada.
En concreto, la agencia elevó la nota de la deuda soberana en moneda extranjera a largo plazo a ‘CCC+’ desde ‘CCC’, mientras que la calificación en pesos pasó a ‘CCC+/C’. En el corto plazo, la calificación se mantuvo en ‘C’. La perspectiva asignada es estable.
El impacto del bono en dólares
Según explicó S&P, la mejora refleja el mayor acceso del Gobierno a la liquidez y una reducción de las vulnerabilidades económicas, en un contexto de ajuste fiscal y desaceleración inflacionaria. La emisión del bono bajo ley local fue adquirida mayoritariamente por inversores domésticos y permitió reforzar la posición financiera del Tesoro.
“El acceso incipiente a los mercados de capital debería fortalecer la liquidez del Gobierno y darle mayor flexibilidad para administrar su perfil de deuda”, señaló el informe. Además, la agencia destacó que el Gobierno podría complementar este financiamiento con acuerdos de recompra con bancos internacionales para afrontar vencimientos en moneda extranjera previstos para 2026.
Riesgos latentes y advertencias para 2026
Pese a la mejora, S&P advirtió que la calificación podría volver a recortarse si el proceso de estabilización se frena durante 2026 o si se deteriora la capacidad del Gobierno para acceder a financiamiento externo. También aclaró que eventuales canjes de deuda serían evaluados caso por caso, según su impacto en la solvencia y el entorno macroeconómico.
La agencia no descartó futuras subas si se consolida una mejora sostenida en la liquidez externa, disminuyen las vulnerabilidades macroeconómicas y se refuerza la previsibilidad de las políticas públicas.
Proyecciones de crecimiento y actividad
En su análisis, S&P proyectó que el PBI crecería por encima del 4% en 2025 y podría expandirse entre 3% y 4% anual entre 2026 y 2028, siempre que se mantenga el programa de ajuste. No obstante, subrayó que estas estimaciones están sujetas a un elevado nivel de incertidumbre.
El informe estimó que el PBI per cápita rondaría los USD 14.700 en 2025, un nivel apenas superior al registrado en 2017, reflejando el prolongado estancamiento de la economía argentina.
Reservas, inflación y ancla fiscal
Uno de los puntos críticos del análisis fue la situación de las reservas internacionales. S&P indicó que las reservas netas del Banco Central seguirían en terreno negativo si no se concretan mayores ingresos de divisas, aunque las reservas brutas podrían ubicarse cerca de USD 40.000 millones hacia fines de 2025, con una mejora gradual en los meses siguientes.
En el frente fiscal, la calificadora sostuvo que el superávit fiscal es el principal ancla del programa económico. Proyectó un pequeño superávit en 2025 y un equilibrio cercano en 2026, y consideró que la composición del próximo Congreso podría ayudar al Gobierno a sostener sus metas fiscales.
En materia inflacionaria, S&P estimó que la inflación caería al 42% en 2025, tras el fuerte ajuste de 2024, y continuaría desacelerándose hasta 19% en 2026 y 10% en 2027, en un contexto de menor traspaso cambiario.
Sistema financiero y acceso al crédito
Sobre el sistema bancario, la agencia destacó que mantiene buena liquidez y solvencia regulatoria, aunque sigue altamente expuesto al sector público. Indicó que los préstamos en mora crecieron durante 2025, pero se encuentran cubiertos por previsiones, y proyectó una recuperación gradual del crédito al sector privado.
En su conclusión, S&P señaló que el éxito del programa económico del Gobierno depende de consolidar el acceso al financiamiento externo, sostener el ajuste fiscal y reducir la volatilidad macroeconómica, factores clave para mejorar el perfil crediticio del país en los próximos años.