Las tres calificadoras de riesgo más importantes de EE.UU. analizan una posible mejora para Argentina
El 12 de mayo, Fitch Ratings decidió elevar la calificación de riesgo de Argentina a CCC+, al considerar que los avances en el programa económico, la nueva relación con el FMI y la estabilización del tipo de cambio representan señales positivas. Como una de las más importantes calificadoras de riesgo, remarcó el impacto inmediato del nuevo esquema cambiario —que reemplazó el crawling peg por una banda entre $1.000 y $1.400— y destacó que el peso se mantuvo dentro de los márgenes previstos, sin sobresaltos.
Uno de los puntos claves fue el desembolso inicial de USD 12.000 millones por parte del FMI, que permitió elevar las reservas brutas de USD 24.000 millones a cerca de USD 38.000 millones. A su vez, las reservas netas pasaron de un rojo de USD 7.000 millones a un saldo positivo de USD 5.000 millones, un giro que la calificadora consideró esencial para sostener el programa de estabilización.
Entre los factores que podrían justificar un nuevo upgrade, Fitch señaló tres ejes: acumulación de reservas, acceso a los mercados voluntarios y consolidación del superávit fiscal, estimado en 1,8% del PBI para este año y 1,6% para 2025. Sin embargo, advirtió que los bonos siguen cotizando con tasas del 10% al 12%, lo que limita la posibilidad de financiamiento externo.
Moody’s mantiene cautela pero evalúa mejoras
En enero, Moody’s ya había subido la nota soberana de Argentina a Caa3 con perspectiva positiva. En su informe, destacó el “ajuste fiscal y monetario forzado” que permitió una primera corrección de desequilibrios y una mejora en la carga de deuda.
Sin embargo, la agencia se mostró más prudente frente a nuevos avances. Según Jaime Reusche, vicepresidente de Moody’s, una futura suba dependerá de tres factores: el incremento sostenido de reservas, flujos estables de inversión extranjera directa y el respaldo político a las reformas del oficialismo. Reusche remarcó que el proceso electoral será determinante y señaló que evaluarán la situación “sin apuro” durante los próximos seis meses.
S&P destaca mejoras pero exige solidez institucional
La tercera gran calificadora, S&P Global Ratings, mantiene la nota en CCC/C con perspectiva estable desde febrero. Aunque reconoció avances en materia fiscal y desinflación, advirtió que las condiciones de la economía siguen siendo frágiles y que el entorno institucional continúa siendo volátil.
Para justificar una mejora, la agencia exige señales más claras de liquidez externa, acceso a financiamiento internacional, reducción de vulnerabilidades y control efectivo sobre inflación y tipo de cambio. En sus proyecciones, estima una recuperación de 4% del PBI en 2025, aunque atada al cumplimiento de estas condiciones y al respaldo legislativo que pueda conseguir el Ejecutivo para avanzar con reformas estructurales.
Qué observan las tres agencias y por qué es clave
Si bien las metodologías varían, existe un consenso sobre los factores que serán determinantes para futuras subas en la calificación crediticia. Las tres agencias coinciden en que el crecimiento de reservas, la disciplina fiscal, la credibilidad institucional y el acceso a capitales serán la base para recuperar el crédito.
Fitch mostró un optimismo moderado, al igual que Moody’s, aunque con diferencias en los tiempos y prioridades. Por su parte, S&P se mantiene más escéptica ante el historial de defaults y la exposición a shocks externos, pero admite que el sendero de desinflación y los avances con el FMI podrían convertirse en una oportunidad.
Hoy, Argentina continúa en el nivel más bajo dentro de la categoría especulativa para las tres agencias, aunque con señales que podrían cambiar el panorama si se consolidan los resultados del programa económico.