León XIV cuestionó las políticas migratorias de Trump y la Casa Blanca salió al cruce
El Papa León XIV lanzó una dura crítica contra las políticas migratorias de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, calificándolas de «trato inhumano» hacia los inmigrantes. La respuesta del gobierno norteamericano no tardó en llegar: desde la Casa Blanca defendieron al mandatario y aseguraron que «solo está cumpliendo con su deber».
En un diálogo con periodistas frente a su residencia en Castel Gandolfo, el Sumo Pontífice sostuvo que resulta contradictorio proclamarse provida mientras se respaldan prácticas contrarias a la dignidad humana.
«Quien dice que está en contra del aborto pero que está de acuerdo con el trato inhumano a los inmigrantes en Estados Unidos, no sé si eso es provida», expresó. En la misma línea, cuestionó también la vigencia de la pena de muerte en varios estados, a la que consideró incompatible con una visión integral de defensa de la vida.
León XIV, elegido en mayo tras el fallecimiento de Francisco, es el primer Papa estadounidense —con ciudadanía compartida con Perú— y mantiene un perfil más reservado que su predecesor. Sin embargo, en esta ocasión decidió responder de manera directa a una consulta sobre la política migratoria del país norteamericano.
La respuesta de la Casa Blanca
El gobierno estadounidense reaccionó con firmeza a las palabras del Pontífice. La vocera Abigail Jackson afirmó que Trump fue electo con un programa que incluía medidas estrictas contra la inmigración ilegal. «Está cumpliendo su promesa al pueblo estadounidense», sostuvo.
Horas después, la secretaria de prensa Karoline Leavitt, católica practicante, profundizó la defensa oficial. Aseguró que el actual gobierno heredó una situación crítica en la frontera con México y que «esta administración está tratando de hacer cumplir las leyes de la manera más humana posible».
De esa forma, la Casa Blanca rechazó las críticas de León XIV y vinculó los problemas migratorios con lo que calificaron como un «trato inhumano» durante la gestión anterior, cuando se registraron cifras récord de cruces ilegales.
Contexto y polémicas internas
La controversia se sumó a un debate ya abierto en la Iglesia estadounidense. Días antes, la arquidiócesis de Chicago había otorgado un premio al senador demócrata Dick Durbin, defensor del derecho al aborto, lo que despertó fuertes cuestionamientos de sectores conservadores.
Consultado sobre esa distinción, el Papa pidió «considerar la labor integral» del legislador, aunque reconoció la dificultad del tema. Fue en ese marco cuando reiteró sus críticas a quienes rechazan el aborto pero apoyan políticas que, a su juicio, vulneran los derechos de los migrantes.