Condenaron a una pareja por un robo en San Pedro de Colalao: deberán pagar 80 mil pesos a los damnificados
Este viernes se llevó a cabo una audiencia en el marco de una causa que investigó dos hechos delictivos, que tuvieron lugar el pasado viernes 6 de junio en San Pedro de Colalao. La auxiliar de fiscal, Elina González, indicó que en esta ocasión se trataría de una reformulación de cargos, una suspensión de juicio a prueba (probation) para una mujer de 38 años y un convenio de juicio abreviado para su pareja de 24 años.
La acusada, a quien se le endilgó el delito de encubrimiento por receptación dolosa, accedió al beneficio de una probation por el plazo de un año, con una reparación de $ 80.000 a las víctimas y la realización de tareas comunitarias en una fundación.
Con respecto al novio de la mujer, fue imputado como autor de los delitos de robo agravado por cometerse en efracción, en concurso real con robo simple. Las partes pactaron para él la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y el cumplimiento de reglas de conducta, como, por ejemplo, la prohibición de concurrir a San Pedro de Colalao. Al finalizar, la jueza aceptó lo expuesto por el Ministerio Fiscal y la defensa técnica.
Los hechos
El 6 de junio entre las 04:00 y 10:30 horas, el hombre se hizo presente en la casa de un matrimonio, situada en el barrio Villa Gloria de San Pedro de Colalao. Forzó una ventana del fondo y abrió una puerta que estaba cerrada con dos pasadores. Una vez adentro, se apoderó ilegítimamente de 60 elementos, entre ellos: un aire acondicionado y varios electrodomésticos, una bomba de agua, siete ventiladores, espejos, grifería y elementos de baño, cuadros, un disco de arado, lámparas veladores, prendas de vestir y vajilla. A continuación, se dio a la fuga en poder de los elementos mencionados.
Esa misma mañana, entre las 04:00 y las 08:00 horas, un hombre dejó estacionados afuera de su vivienda, ubicada en el barrio Centro de dicha localidad, dos camiones de su propiedad. El imputado forzó los vehículos y les arrancó las baterías con sus respectivos cables y terminales, para finalmente escapar con lo sustraído.
En cuanto a su pareja, hubo un allanamiento en su domicilio donde se encontró gran parte de los bienes sustraídos en el primer hecho. Se la acusa de que recibió por parte del joven –a sabiendas de que provenían de un hecho ilícito– los elementos del primer hecho, sin que ella pudiera justificar su procedencia.
