Los analistas que participaron del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaron que la inflación mensual se mantendrá entre 1,5% y 1,8% hasta diciembre. Además, estimaron que la suba de precios interanual cerrará 2025 en 27%.

En el informe correspondiente a junio, los economistas, consultoras e instituciones especializadas redujeron en una décima su pronóstico para ese mes, ubicando la inflación en 1,8%. Para los siguientes períodos, estimaron 1,7% para julio, 1,6% en agosto, y luego repuntes leves hasta diciembre, sin superar en ningún caso el 2%.

Con ese comportamiento, el IPC nacional terminaría 2025 con una variación acumulada del 27%, lo que implicó una mejora de 1,6 puntos respecto al REM anterior, cuando preveían una inflación anual del 28,6%. También señalaron que el proceso de desinflación continuará durante 2026, aunque sin precisar cifras mensuales. Para los próximos doce meses, calcularon una inflación esperada del 20,8%.

El dólar mayorista, con subas moderadas

El REM incluyó también las proyecciones para el tipo de cambio mayorista, es decir, el que se utiliza en el comercio exterior y no el que se vende en bancos al público. En este punto, los analistas ajustaron al alza sus previsiones, aunque en niveles moderados.

Para julio proyectaron una cotización promedio de $1.207, lo que representó un incremento de $25,5 respecto a lo que habían anticipado el mes pasado. La cifra sigue por debajo del tipo de cambio minorista, que cerró en $1.260. Para diciembre, esperan que el dólar mayorista supere los $1.300 y llegue a los $1.324. Esa cifra también fue corregida al alza, ya que en el REM de mayo se ubicaba en $1.300.

El cambio de expectativas respondió a la modificación del esquema cambiario, que incluyó el fin del crawling peg y el paso a un sistema de flotación administrada dentro de bandas, tras la flexibilización del cepo para personas físicas.

Actividad económica: leve mejora para el segundo trimestre

En lo que respecta al crecimiento económico, los analistas revisaron al alza su pronóstico para el segundo trimestre de 2025. Estimaron una variación trimestral desestacionalizada del 0,4%, lo que marcó una mejora de 0,2 puntos respecto al REM anterior. Para el tercer trimestre, mantuvieron la previsión en 0,7%, y para el cuarto trimestre, proyectaron un alza del 0,6%.

En términos anuales, previeron que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá un 5% en relación a 2024. Si bien el dato resulta positivo, representa una leve baja respecto al 5,2% estimado el mes pasado.

Tasas de interés en baja, pero con menos velocidad

El relevamiento también indagó sobre las expectativas en torno a las tasas de interés mayoristas, en particular la TAMAR (tasa promedio de depósitos a plazo fijo superiores a los $1.000 millones y entre 30 y 35 días).

Los expertos previeron una tendencia descendente durante el segundo semestre, aunque menos pronunciada que en el informe anterior. Para julio, calcularon una tasa nominal anual del 33%, con descensos paulatinos hasta cerrar diciembre en 27,99%. A mediano plazo, anticiparon una tasa del 24,24% para junio de 2026.

Pese a esa trayectoria descendente, los analistas remarcaron que el ritmo de caída será más lento, en sintonía con una inflación más baja pero estable. El menor dinamismo esperado se vincula con la cautela del mercado ante eventuales cambios en el frente fiscal y monetario.