Sin oportunidades en el Brighton y tras una cesión infructuosa en Sevilla, el Valentín Barco aterrizó en Estrasburgo para sumarse a un proyecto interesante con muchos jugadores jóvenes. De la mano de Liam Rosenior, el conjunto del norte de Francia fue una de las gratas sorpresas de la Ligue 1 y finalizó séptimo, obteniendo un cupo para la UEFA Conference League (que podría ser Europa League si se consuma definitivamente el descenso del Lyon).

Además de volver a ganar minutos y confianza, Barco volvió a jugar en una posición que lo vio brillar: de interno por izquierda, sitio donde se desempeñaba cuando Jorge Almirón era técnico del «Xeneize». Su gran nivel lo devolvió a la Selección Argentina: fue convocado para la doble fecha ante Chile y Colombia luego de un año sin formar parte de las listas de Lionel Scaloni.

No tuvo que mostrar mucho para que lo compren

Apenas 15 partidos le bastaron al «Colo» para convencer al entrenador y a la dirigencia del Estrasburgo de abonar el dinero de la opción de compra. Cabe aclarar que el conjunto francés recibió una gran inyección económica en este mercado ya que realizó la venta más cara de su historia: traspasó a Habib Diarra al Sunderland inglés por 31.5 millones de euros.

De esta forma, Barco se asegura continuar en un proyecto que lo ha potenciado y donde la próxima temporada tendrá el desafío de jugar competiciones europeas por primera vez en su carrera.

El club de la región de Alsacia realizó el anuncio a través de un breve comunicado publicado en su sitio web, en el que detalló que el futbolista de 20 años había firmado un contrato hasta 2029. Si bien no hubo información al respecto, la transacción se habría cerrado tras el pago de 10 millones de euros.