Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a Buenos Aires a fines de junio para realizar la primera revisión del nuevo programa de facilidades extendidas acordado con el Gobierno nacional. Así lo confirmó la portavoz del organismo, Julie Kozack, durante su tradicional conferencia de prensa en Washington. El acuerdo, aprobado por el Directorio Ejecutivo del Fondo en abril, prevé un desembolso total de USD 20.000 millones, de los cuales ya se giraron USD 12.000 millones.

La funcionaria destacó que el Ejecutivo de Javier Milei continúa avanzando en el cumplimiento de los objetivos fiscales, monetarios y financieros. En ese sentido, el Fondo celebró las recientes medidas aplicadas por el Banco Central (BCRA) y el Ministerio de Economía para consolidar reservas, reducir la inflación y mejorar el perfil de financiamiento. «A pesar del entorno más complejo, las autoridades han seguido logrando avances notables e impresionantes», subrayó Kozack.

Qué dijo el FMI sobre las medidas de Milei

Durante la conferencia, la portavoz evitó referirse al incumplimiento puntual de la meta de acumulación de reservas netas, que según estimaciones preliminares estaría aún USD 4.000 millones por debajo de lo previsto. Tampoco dio detalles sobre la posibilidad de flexibilizar esa exigencia. Sin embargo, respaldó explícitamente la estrategia del equipo económico y el uso de instrumentos como el mercado de deuda en moneda local.

«Las políticas del Gobierno siguen evolucionando y arrojando resultados impresionantes», insistió Kozack, quien valoró la decisión del BCRA de avanzar con un nuevo esquema de operaciones Repo con bancos internacionales —por hasta USD 2.000 millones— concretado este miércoles. También consideró relevante la reciente apertura a inversores del exterior, que ahora podrán suscribir bonos en pesos con dólares cuando los títulos tengan vencimientos mayores a un año.

Objetivos de la visita y revisión técnica

El viaje de los funcionarios del Fondo servirá para evaluar el desempeño de la economía en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) y, eventualmente, habilitar un segundo desembolso, sujeto a aprobación del Directorio. La revisión incluirá el monitoreo de los indicadores clave del programa, como la evolución del ancla fiscal, la acumulación de reservas, la dinámica inflacionaria y la capacidad del Tesoro para financiarse sin emisión monetaria.

Kozack señaló que el regreso del Tesoro a los mercados de capitales y las fuentes alternativas de divisas —como privatizaciones, ventas de activos del Estado y compras de dólares dentro de la banda de flotación— refuerzan el camino hacia una mayor estabilidad macroeconómica. Además, sostuvo que la reducción sostenida de la inflación forma parte del «núcleo de objetivos» del plan acordado.