Fondos buitres presionan al Gobierno por el cupón PBI con un mensaje desde Londres: «Si quieren plata, respeten la ley»
Mientras el equipo económico argentino busca restablecer el acceso al financiamiento internacional, un grupo de bonistas encabezó una nueva ofensiva judicial desde Londres por el litigio del cupón PBI. Bajo el paraguas de una demanda oportunista que ya fue contemplada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), los acreedores ahora intensifican su presión en redes sociales y condicionan cualquier negociación a que el país pague más de 1.500 millones de euros.
“Argentina sigue desafiando la sentencia de un tribunal británico. Si planean recaudar dinero en Londres, respeten la ley”, publicaron desde Argentina Exchange Bondholders, una agrupación de fondos litigantes, en un mensaje dirigido al Ministerio de Economía.
Un fallo en disputa por quienes antes miraban para otro lado
El conflicto judicial se remonta al año 2013, cuando el kirchnerismo modificó arbitrariamente la base de cálculo del Producto Bruto Interno (PBI), impidiendo el pago del cupón vinculado al crecimiento económico. Los bonistas ahora exigen el cobro retroactivo con intereses, pero omiten que fueron los gobiernos anteriores —y no el actual— quienes alteraron las estadísticas públicas.
Pese a esa herencia, los demandantes insisten en responsabilizar a la administración actual de Javier Milei por un incumplimiento que el propio FMI ya catalogó como pasivo contingente.
Sin propuesta, pero con presión
La publicación en redes surgió tras la participación del secretario de Finanzas, Pablo Quirno, en una videoconferencia organizada por el Banco Santander. A partir de esa exposición, los bonistas lanzaron su comunicado, aunque desde el Ministerio de Economía aclararon que no hubo ningún viaje oficial.
Los fondos litigantes —Palladian Partners, HBK Master Fund, Hirsh Group LLC y Virtual Emerald International Limited— fueron representados por Dennis Hranitzky, el mismo abogado que embargó la Fragata Libertad en 2012, en uno de los episodios más bochornosos del lawfare financiero internacional.
Un pedido a contramano de la recuperación
Los demandantes exigen el cumplimiento pleno del fallo del tribunal británico, ignorando el contexto económico que atraviesa la Argentina. Hasta el momento, el país ya depositó 313 millones de euros como muestra de buena voluntad. Pero el resto del pago sigue en revisión judicial y diplomática.
A pesar de la embestida, el Gobierno mantiene su estrategia de recuperación fiscal y monetaria, sin someterse a extorsiones que solo beneficiarían a quienes siempre apostaron contra la estabilidad del país. En ese marco, la administración de Milei prioriza la sostenibilidad del ajuste y no convalidará presiones ajenas al interés nacional.
Un fallo incorporado en las cuentas del FMI
El nuevo acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional ya incluye este juicio entre los elementos evaluados de la deuda. El propio organismo multilateral reconoció que se trata de un pasivo heredado que no compromete el equilibrio financiero actual, siempre y cuando no se repita el modelo que lo generó: el de la opacidad y la manipulación estadística.
La vuelta a los mercados será en condiciones soberanas
El mensaje de los bonistas refleja un intento de condicionar la política económica del país en un momento donde se avanza hacia la estabilización. Sin embargo, el contexto internacional y la apuesta del Gobierno por restituir la confianza con reformas estructurales marcan un rumbo opuesto al chantaje financiero.
La Casa Rosada ya dejó en claro que cualquier retorno a los mercados será en condiciones justas. Y no con reglas impuestas por aquellos que, durante años, ignoraron los desvíos de los gobiernos anteriores y hoy reclaman cobrar con intereses.