«Tenemos una sola vacuna contra la aftosa y en Paraguay hay siete»: el Gobierno apuntó contra los monopolios de laboratorios
Con la mira puesta en la desregulación y en reducir costos para el campo, el Gobierno habilitó un nuevo sistema de importación de insumos veterinarios y laboratorios que busca romper la hegemonía de Biogénesis Bagó y abrir el mercado a la competencia internacional.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó la Resolución 333/2025, que permite el ingreso simplificado de productos veterinarios importados, entre ellos la vacuna contra la fiebre aftosa. A partir de ahora, se reconocerán certificaciones extranjeras, se eliminarán requisitos técnicos considerados obsoletos y se acelerarán los plazos de aprobación: de dos años a un máximo de 90 días.
La medida responde a un dictamen de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que detectó serias barreras regulatorias que habrían limitado la competencia. Entre ellas, la exigencia de la prueba PGP (Protección a la Generalización Podal), no requerida en países vecinos, y la negativa a aceptar vacunas ya aprobadas en otros mercados.
Un mercado concentrado y con precios altos
Hasta ahora, Biogénesis Bagó era el único laboratorio autorizado a vender vacunas contra la fiebre aftosa en Argentina. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, comparó en redes sociales los precios locales con los de la región: en Argentina una dosis cuesta USD 1,20, mientras que en Paraguay se consigue a USD 0,35 y en Uruguay a USD 0,72. El mismo laboratorio argentino que provee en el país vende más barato afuera.
La CNDC advirtió que estas distorsiones afectan no solo a los productores, sino a toda la cadena ganadera, encareciendo innecesariamente los costos. Se estima que el nuevo sistema podría ahorrar unos USD 100 millones anuales al sector.
Cambios también en la distribución
Además de liberar la importación, el dictamen propone revisar el sistema de distribución. Actualmente, los entes vacunadores deben ser asociaciones civiles sin fines de lucro con personería jurídica. La CNDC recomienda habilitar también a veterinarios individuales matriculados y eliminar la exclusividad geográfica en la aplicación. De esta forma, cada productor podría elegir quién lo vacuna, generando competencia entre prestadores.
También se planteó derogar la resolución que fija aranceles regulados por el Senasa para estos servicios, permitiendo acuerdos de precios libres entre partes.
Un modelo a revisar
El régimen de vacunación contra la aftosa fue clave para erradicar la enfermedad en el país. Pero según el Gobierno, el esquema actual quedó desactualizado y terminó beneficiando a un solo jugador en perjuicio de todo el sistema productivo. La resolución de Senasa apunta a corregir eso sin alterar la campaña vigente, aunque se prevé que las nuevas vacunas importadas lleguen al país a partir de 2026. El cambio ya genera expectativas en laboratorios como Tecnovax, que ven una oportunidad para competir en el mercado argentino con dosis producidas en Brasil.
