Preocupación médica por el uso estético de Wegovy, la droga de moda para adelgazar
La semaglutida inyectable aprobada para el tratamiento de la obesidad llegará al país en el último cuatrimestre de 2025. Especialistas advierten sobre los riesgos de su uso indiscriminado y la necesidad de un acompañamiento profesional. Wegovy se presenta como una solución para bajar de peso de forma efectiva. Sin embargo, médicos y nutricionistas alertan que su uso debe limitarse a casos clínicamente justificados y siempre bajo supervisión médica. La medicación, que utiliza altas dosis de semaglutida —el mismo principio activo del Ozempic para diabetes tipo 2—, fue aprobada por la ANMAT para adultos con obesidad o sobrepeso acompañado de comorbilidades como hipertensión o colesterol alto.
La euforia en redes sociales y el antecedente de celebridades que promovieron su uso estético generan preocupación en el ámbito sanitario. La nutricionista Victoria Ford explicó que muchos pacientes llegan con la receta sin comprender el diagnóstico ni contar con un seguimiento profesional adecuado.
Un medicamento para situaciones específicas
La semaglutida se administra semanalmente mediante inyecciones subcutáneas. No tiene una duración de tratamiento predefinida, por lo que puede extenderse meses o años. El costo también representa un desafío: una caja de Ozempic actualmente supera los $650.000 y Wegovy aún no tiene precio oficial.
Entre los efectos adversos reportados se incluyen náuseas, constipación, malestar general y, en casos más graves, pancreatitis o problemas en la vesícula biliar. “No es una solución mágica, y su uso sin indicación médica puede ser peligroso”, alertó Fernanda Delgado, del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires. A su vez, el Ministerio de Salud de la Nación remarcó que la semaglutida no debe usarse en pacientes con trastornos de la conducta alimentaria, dado que podría agravar cuadros como bulimia o anorexia.
Impacto psicológico y advertencias profesionales
Uno de los riesgos menos visibles del uso estético de Wegovy es su impacto sobre la percepción corporal. Ford explicó que en pacientes con trastornos alimentarios, el descenso de peso puede reforzar la dismorfia corporal, profundizando la insatisfacción en lugar de resolverla.
La médica especialista en nutrición Mónica Katz subrayó que estos medicamentos deben ser acompañados de cambios en el estilo de vida. “La salud no se alcanza solo con una jeringa: se necesita actividad física, buena alimentación, manejo del estrés y calidad de sueño”, remarcó.
Por su parte, Jorge Harraca, experto en cirugía bariátrica, recordó que Wegovy está indicado únicamente para personas con obesidad diagnosticada o sobrepeso con factores de riesgo, y no para cualquier persona que busque perder unos kilos.
La necesidad de un enfoque integral
La llegada de versiones nacionales de semaglutida, como Dutide del laboratorio Elea, podría ampliar su disponibilidad, pero también su uso indebido. Frente a esto, los especialistas piden un enfoque responsable, centrado en la salud y no en la estética. “La trampa de la delgadez persiste”, concluyó Ford. “Adelgazar no es sinónimo automático de salud. Debemos preguntarnos por qué usamos estos medicamentos y cómo acompañamos ese proceso de manera sostenible y consciente”.
