La clasificación del Gran Premio de Arabia Saudita estuvo de infarto, a pesar del predominio de McLaren durante las tres prácticas libres y las primeras dos etapas de clasificación, una mala decisión de Lando Norris complicó al equipo Papaya y su liderazgo en el Campeonato de Pilotos. Max Verstappen (Red Bull) logró aprovechar este incidente y se quedó en la pole position con tan solo 10 milésimas de diferencia.

Norris llevaba liderando todas las carreras e incluso lograba sacar décimas de ritmo de carrera al tetracampeón, manteniendo la pole y facilitando la llegada de su compañero Oscar Piastri en el segundo lugar. Sin embargo, en unas vueltas rápidas a los 8 minutos de la Q3, Norris peor control de su monoplaza y se impactó contra un muro en el circuito de Jeddah. Desafortunadamente, el choque generó severos daños en la rueda delantera izquierda, provocando unos minutos de banderas rojas.

Esta opoertunidad generó que cuando la carrera se reanudó, ya que durante las banderas rojas el tiempo de clasificación se detiene, Verstappen realizó una serie de vueltas rápidas en el final del tramo de la Q3 y a pesar de los esfuerzos de Piastri no pudo superar en ritmo de carrera al neerlandés, y quedó en segundo lugar.

Mientras que Norris no pudo regresar a la pista y marcar tiempo por lo que quedó clasificado en el décimo lugar de la parrilla. De esta manera, la salida para mañana iniciará con Verstappen en el primer lugar, seguido de Piastri y cerrando el tercer lugar con George Russell (Mercedes).

La clave estará en la gestión de neumáticos y el uso de los compuestos duros como blandos a una sola parada. El desafío del circuito de 50 vueltas está en las tres zonas de DRS que tiene la pista y saber mantener la velocidad sin tocar los muros como ocurrió con Norris y Yuki Tsunoda.

Mañana a las 14 horas (ARG) 20 pilotos recorrerán los 6.174 km por un nuevo Gran Premio que definirá el liderazgo del Campeonato de Pilotos.