La historia del tenista con autismo que se coronó en el circuito profesional a los 24 años
Jenson Brooksby tenía cuatro años cuando pronunció una palabra por primera vez. A esa edad, con un diagnóstico de espectro de autismo severo, transcurría unas cuarenta horas por semana en distintas terapias. Muchos años después, el tenista profesional hizo pública su historia, y ganó su primer título en el Circuito de la ATP.
«Es hora de que lo comparta», escribió Brooksby en Instagram a finales de 2024, dando a conocer su experiencia con el autismo. En ese momento terminaba de cumplir una sanción de 13 meses por negarse a realizar controles antidoping y se preparaba para volver a jugar. Lo hizo en el Abierto de Australia de este año. Hasta la semana pasada los certámenes siempre terminaban en una derrota, pero en el torneo ATP 250 de Houston, Jenson jugó su mejor tenis y ganó el primer título de su carrera profesional.
Brooksby sorprendió al mundo del tenis cuando contó una historia desconocida. «Mi madre nunca se rindió e hizo todo lo posible para ayudarme. Sin ella no estaría donde estoy hoy. Tengo la suerte de tener padres que se negaron a darse por vencidos», posteó en IG tras contar que tiene autismo. «Decidí que era hora de contar mi historia. Espero que esto inspire a las familias a no rendirse nunca», escribió en ese mismo posteo. Además, el tenista afirma que el autismo le permite concentrarse en los detalles durante los partidos, pero aclara que aumenta su sensación de frustración cuando algo no sale bien.
Jenson Tylor Brooksby nació en el estado de Delawere, Estados Unidos, el 26 de octubre de 2000. No pasó mucho tiempo hasta que sus padres notaron que el pequeño no pronunciaba palabra. Tiempo después, el diagnóstico médico fue autismo. Jenson siguió sin hablar hasta los cuatro años. Pasados esos primeros años, el niño de «Los Brooksby» empezó a jugar al tenis, y no lo dejaría nunca más.
Al terminar el colegio secundario, Jenson fue a la universidad de Waco, en Texas, y comenzó a destacarse en el tenis de ese ámbito. En 2020 se convirtió en jugador profesional y ese mismo año se clasificó para el cuadro principal del Abierto de Estados Unidos, el US Open, donde alcanzó la segunda ronda con apenas 19 años.
Sin embargo, pronto su carrera comenzaría a sufrir complicaciones que la convertirían en una especie de «montaña rusa». Primero, se lesionó la muñeca y estuvo todo un año sin jugar. Luego, volvió a las canchas, en 2021, y sus progresos tenísticos comenzaron a ser evidentes. De hecho, en junio de 2022 Brooksby alcanzó su mejor ubicación en el ránking mundial de tenistas profesionales al llegar al puesto 32.
No obstante, al siguiente año hubo otra bajada, y más prolongada aún. Volvieron a operarlo de la muñeca después de que alcanzara la tercera ronda en el Abierto de Australia, tuvo problemas en un hombro y, lo que fue peor, lo suspendieron por negarse en tres ocasiones a realizarse los controles antidoping. La sanción de la ATP fue muy contundente: 13 meses. Entre lesiones y suspensión, Jenson estuvo casi dos años sin competir.
La sanción se cumplió en diciembre de 2024. Fue entonces cuando Brooksby se decidió a hacer pública su historia. «Es hora de que comparta algo que mantuve en silencio toda mi vida», escribió en Instagram antes de revelar su diagnóstico de autismo. Llegó a fines de marzo de 2025 con apenas tres victorias en el año y un ránking muy alejado de las luces: puesto 507. Pero entonces recibió una invitación para jugar la clasificación en el ATP 250 de Houston. Y otra vez una subida: la mejor semana tenística de su vida.
Jenson pareció destinado a consagrarse en Houston. En la primera ronda de la qualy se enfrentó al argentino Federico Gómez (quien hace unas semanas confesó públicamente sus estados depresivos e ideas suicidas) y tuvo quw salvar un match point en contra antes de quedarse con el partido. Mientras que en el cuadro principal, tres veces más estuvo a un punto de caer derrotado y los levantó. Dos de ellos fueron contra el primer preclasificado del torneo, el chileno Alejandro Tabilo, a quien finalmente eliminó en cuartos de final.
La victoria en Houston tuvo efecto inmediato en el ránking de la ATP, ya que esta semana Brooksby escaló 335 lugares y se acomodó en el puesto 172. Además, desde el domingo, es el tercer campeón con ránking más bajo de la historia del ATP Tour (desde 1990); solo lo superan Lleyton Hewitt (estaba en el puesto 550 cuando ganó el título en Adelaida en 1998) y Marin Cilic (777, en Hangzhou 2019).