El boom de los productos importados en las góndolas: cuáles son los más consumidos por los argentinos
La presencia de alimentos importados en supermercados argentinos dejó de ser una rareza para transformarse en una tendencia firme en 2025. La combinación de un tipo de cambio apreciado, la eliminación del Impuesto PAIS y los altos costos de producción locales disparó el ingreso de productos del exterior a las góndolas argentinas. Desde pan y pastas hasta cervezas, conservas y aceites, los consumidores encuentran cada vez más opciones extranjeras en los estantes.
Empresas como Carrefour y Changomás confirmaron que ampliaron significativamente su surtido de productos importados, tanto para sus marcas propias como en productos de consumo masivo. La estrategia no solo apunta a mejorar precios, sino también a ofrecer mayor variedad en un mercado argentino marcado por la alta sensibilidad al valor final.
Qué productos lideran la ola de importaciones
Los panificados importados, como el pan blanco Visconti o las opciones de masa madre de Bauducco, ambas marcas brasileñas, se convirtieron en una alternativa más económica frente a etiquetas tradicionales locales como Fargo. En góndolas de Carrefour, el pan Bauducco se vende a $3.099, mientras que el Fargo ronda los $4.199, una diferencia cercana al 20%.
En pastas, destacan las marcas italianas Giuseppe Ferro y Mayora, con precios que oscilan entre $1.899 y $2.499 por medio kilo, similares a las nacionales de mayor calidad. También se incorporaron productos como el tomate enlatado italiano, la yerba brasileña Canarias y el aceite de oliva español bajo marca Carrefour Extra.
La cerveza alemana es otro caso emblemático: mientras que una lata de Quilmes cuesta $1.979, versiones importadas como la Mecklenburger (Carrefour) o Konigsbacher (Changomás) se ofrecen desde $1.299.
La estrategia detrás de la variedad
Desde Carrefour, su director de Asuntos Corporativos, Francisco Zoroza, explicó que en el último año incorporaron 130 nuevos productos importados, que ya muestran una fuerte aceptación. “El surtido de importados empieza a posicionarse como diferencial de precio bajo con alta calidad percibida”, aseguró, y adelantó que ampliarán su oferta en marcas propias como Carrefour Classic y Extra.
Changomás también apuesta fuerte a este esquema. Juan Pablo Quiroga, director de Relaciones Institucionales, detalló que la firma importa atún de Ecuador y Tailandia, frutas secas de Chile, café colombiano Juan Valdez y productos de higiene de Asia y América Latina. “El desarrollo de importados mejora la propuesta de precio y calidad para nuestros clientes”, afirmó.
Por qué se aceleró este proceso
El nuevo contexto económico permitió que muchas cadenas agilicen los procesos logísticos y regulatorios, aunque los tiempos de homologación aún requieren meses. Pese a eso, desde las empresas aseguran que las condiciones actuales permiten acelerar el desarrollo de surtido y optimizar costos, gracias a compras globales directas y sin restricciones cambiarias.
Aunque el impacto inflacionario directo aún es limitado —el porcentaje de productos importados en góndolas es bajo y el Indec releva precios en todo tipo de comercios—, los analistas sostienen que la mayor competencia puede presionar a la baja los precios de ciertos productos locales, especialmente en rubros no perecederos y de consumo frecuente.
Qué dicen los números del comercio exterior
Según datos de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), en el primer bimestre de 2025 las importaciones del sector alimenticio alcanzaron los USD 503 millones, un 90,3% más que en igual período de 2024. Aunque el sector mantiene un fuerte superávit (exporta 9 dólares por cada dólar importado), la tendencia marca un cambio significativo.
Los rubros que más crecieron en importaciones fueron “frutos comestibles”, “cacao y chocolates”, “café y especias” y “preparados alimenticios diversos”. En volumen, las compras externas aumentaron un 3%, y el precio promedio de importación cayó un 1,1% respecto a 2023, según Copal.
Una tendencia que llegó para quedarse
Para lo que resta del año, supermercados y mayoristas proyectan seguir ampliando la gama de productos importados, sobre todo dentro de sus marcas propias, consolidando así una nueva lógica de consumo. Lo que hasta hace poco era sinónimo de lujo, hoy se presenta como una opción más en el día a día del consumidor argentino.

