Una intendente de Río Negro impulsó la adhesión al «narcotest» y el presidente del Concejo Deliberante la amenazó con un arma
La localidad de Catriel, en el noreste de Río Negro, fue escenario de un grave episodio de violencia institucional cuando Alberto «Beto» Ariaudo, presidente del Concejo Deliberante, amenazó con un arma a la intendente Daniela Salzotto. El motivo del ataque habría sido la iniciativa de la jefa comunal de impulsar la implementación del «narcotest» para funcionarios públicos, una medida que ya se aplica en algunas localidades y que recientemente fue adoptada en San Luis.
Salzotto, quien pertenece al peronismo pero compitió en las últimas elecciones con su propio espacio «Frente de Acción Vecinal» (FAV), asumió en 2023 con el 51,28% de los votos. Junto a ella ingresó al Concejo Deliberante Alberto Ariaudo, quien se convirtió en su presidente y es el primer sucesor en la línea municipal.
Sin embargo, en los últimos meses, las diferencias políticas dentro del espacio comenzaron a escalar. «Desde hace un tiempo hubo algunas diferencias políticas que se fueron transformando en mensajes y cuestiones de mucha violencia, en especial hacia la intendenta», explicó el secretario de Gobierno de Catriel, Daniel Delgado.
El punto de quiebre ocurrió luego de que Salzotto presentara la propuesta de control de doping y alcoholemia para los funcionarios. «Me encantaría que todos se sometan voluntariamente a un análisis para demostrar que se encuentran bien. Si se detectan casos que necesiten asistencia, el municipio ofrecería los canales correspondientes para su recuperación», sostuvo la intendenta. La iniciativa también buscaba reducir tensiones con los gremios locales tras la gestión anterior. Sin embargo, las amenazas en su contra aumentaron en los últimos días y la situación escaló a un nivel alarmante.
Una amenaza con arma y una detención
En la madrugada del viernes, Salzotto recibió un mensaje intimidatorio de Ariaudo a través de WhatsApp, pero el episodio no terminó allí. A las 5:58 de la mañana, el presidente del Concejo ingresó al edificio y, frente a las cámaras de seguridad, exhibió un arma de fuego de manera desafiante. Luego, se dirigió a la Municipalidad, ubicada a diez cuadras, e intentó ingresar a las oficinas de la intendenta. «Apareció muy alterado, desencajado. Un funcionario no le permitió el ingreso porque a esa hora todavía no había presencia policial», relató Delgado.
Horas después, Ariaudo fue detenido y enfrenta cargos por «agresiones, amenazas y portación de arma de fuego». La fiscal Andrea Bolognese está a cargo de la investigación y se realizaron allanamientos en su domicilio para recabar más pruebas.
Declaraciones de la intendenta y respaldo del gobernador
Salzotto, aún conmocionada por el hecho, expresó su angustia: «Hace una semana elevé el proyecto de control de doping y alcoholemia y las amenazas aumentaron. Solo quiero gobernar sacando los vicios y los abusos de la política, pero parece que eso trae consecuencias», manifestó. Además, destacó que las mujeres en la política suelen ser víctimas de distintos tipos de violencia: «Estoy muy angustiada. Las mujeres en la política padecemos muchas veces violencias».
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se solidarizó con la intendenta y condenó el accionar del presidente del Concejo. Desde el municipio también se tomaron medidas de seguridad para resguardar tanto al personal de la Municipalidad como del Concejo Deliberante.
El hecho ha generado una fuerte conmoción en la comunidad de Catriel, una localidad de 40.000 habitantes. Mientras continúa la investigación judicial, el episodio reavivó el debate sobre la seguridad de los funcionarios y la necesidad de erradicar la violencia política en los ámbitos de gobierno.