Cuáles son los comercios más golpeados por la caída del consumo masivo y los que aún resisten
El consumo masivo en Argentina continúa mostrando señales de retracción, aunque con una desaceleración en la caída de las ventas. Tras un desplome del 14% durante 2024, enero cerró con una baja del 10,6% en autoservicios y grandes supermercados, mientras que las cifras preliminares de febrero indican una contracción menor, en torno al 3% en las grandes cadenas, en comparación con el mismo período del año pasado.
Si se toman en cuenta todos los canales de comercialización de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y cosmética, la merma general en las ventas fue inferior al 7% el mes pasado, con marcadas diferencias entre los distintos tipos de comercios. Mientras los autoservicios independientes fueron los más perjudicados, con una caída del 13,5% en sus ventas, las farmacias, el comercio electrónico, los kioscos y los almacenes lograron resistir mejor el impacto.
Los comercios más golpeados
Los autoservicios independientes registraron la mayor caída interanual en enero, afectados principalmente por la disminución en la venta de bebidas alcohólicas y productos impulsivos, como golosinas. En este canal, todas las categorías mostraron bajas respecto al año pasado. Por su parte, las grandes cadenas de supermercados también sintieron el impacto, con una retracción del 7,2%, aunque algunos rubros lograron mantenerse en alza, como los productos de limpieza, perecederos y alimentación.
En tanto, los supermercados mayoristas sufrieron una baja del 9,1% en el mismo período, con la categoría «impulsivos» liderando la caída con un 30,5% menos en ventas. Solo el rubro «alimentación» mostró un leve repunte del 1,2%.
Quiénes resisten la crisis del consumo
A diferencia de los autoservicios y supermercados, otros sectores lograron mantenerse a flote o incluso mejorar sus ventas en enero. Según un informe de la consultora Scentia, las farmacias y el e-commerce fueron los grandes ganadores, con subas del 6,3% y 8,7% respectivamente.
Los kioscos y almacenes tradicionales también lograron capear la crisis con una caída leve del 2,4%. La clave de su resiliencia radica en su modelo de negocio: venden productos de distribución directa y pueden competir mejor en precios en bebidas y algunos lácteos. Además, tras años de crisis, muchos se reinventaron con nuevas estrategias de inventario y capital de trabajo.

Dentro de este segmento, los productos perecederos crecieron un 10,5%, la categoría de alimentación un 3,5%, y los artículos de limpieza y hogar un 2,4%. En cambio, las bebidas alcohólicas cayeron un 11,4%, al igual que los productos de higiene y cosmética (-4,8%) y los impulsivos (-11,3%).
Para las farmacias, el crecimiento se explica en parte por la baja base de comparación de enero de 2024, cuando las ventas habían caído un 23%. En enero de 2025, los alimentos y los productos de higiene y cosmética en este canal crecieron un 17,2% y un 11,1%, respectivamente, mientras que la venta de medicamentos se redujo un 3,1%.
Por su parte, el comercio electrónico mostró un crecimiento sostenido de entre 25% y 30% interanual en enero. Las bebidas alcohólicas lideraron el incremento con un 28,9%, seguidas por los productos de limpieza de ropa (24,9%) y los artículos de higiene y cosmética (24,1%).
Perspectivas para 2025
Si bien el consumo masivo continúa en terreno negativo, la tendencia sugiere una recuperación gradual en los próximos meses. La baja en la inflación y la mejora del salario real están comenzando a impactar en la reactivación del sector.
Las consultoras estiman que los números interanuales seguirán mostrando caídas hasta abril o mayo, pero proyectan que el 2025 cerrará con un crecimiento positivo del 3%, consolidando la recuperación del consumo masivo en Argentina.
