La industria automotriz culpa a las tasas municipales y provinciales de los altos precios en los vehículos
En medio de un contexto económico donde el gobierno nacional busca reducir la presión fiscal sobre la industria automotriz, los fabricantes de vehículos enfrentan un obstáculo en contra de la administración de Javier Milei: las crecientes tasas municipales y provinciales. Este problema no solo complica la competitividad internacional del sector, sino que también amenaza con contrarrestar los avances logrados a nivel nacional en términos de reducción impositiva.
Durante el 2024, el sector se benefició de una serie de medidas implementadas por el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, como la desregulación de las importaciones y la eliminación del impuesto PAIS, que redujo los costos asociados a la producción. Sin embargo, como señalaron ejecutivos de empresas líderes, estas mejoras nacionales están siendo opacadas por la constante suba de tasas locales. Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, resumió el sentimiento de la industria: “No es lógico ni saludable que nos convenga importar autopartes desde Brasil o Tailandia porque los impuestos locales encarecen los insumos producidos en municipios de Buenos Aires o Córdoba”.
Gobernadores e intendentes en el ojo de la tormenta
Mientras el gobierno avanza con recortes impositivos que benefician tanto a la industria como a los consumidores, muchos gobernadores e intendentes han optado por mantener, o incluso aumentar, las tasas locales. Esto ocurre pese a que las recaudaciones provenientes de impuestos proporcionales a la producción y las exportaciones aumentarán este año debido al esperado crecimiento en ventas y envíos al exterior.
En lugar de buscar mayor eficiencia en el gasto público y fomentar la competitividad, los gobiernos locales parecen más interesados en preservar las «cajas» que las tasas representan. Esta falta de austeridad choca con la filosofía del gobierno central, que promueve un Estado más eficiente y menos costoso.
“Las tasas locales son el gran freno que tiene nuestra competitividad. Mientras el gobierno nacional toma medidas concretas para reducir impuestos, los municipios y provincias aplican cargas que encarecen toda la cadena productiva y nos alejan de ser competitivos con Brasil, donde la carga fiscal es significativamente menor”, expresó un directivo de una automotriz radicada en Córdoba.
