Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una fecha destinada a concientizar sobre las causas, detección, tratamiento y complicaciones asociadas a esta enfermedad. La doctora María Cristina Du Plessis, jefa del Departamento de Enfermedades No Transmisibles, compartió una serie de recomendaciones importantes para entender y prevenir esta condición.

«La diabetes es una de las enfermedades crónicas más prevalentes en el mundo, y su aumento está ligado a factores como la transición alimentaria y epidemiológica», explicó Du Plessis. «Hemos cambiado drásticamente nuestros hábitos alimenticios, disminuyendo el consumo de frutas y verduras, mientras aumentamos el de productos ultraprocesados. Esto, junto con una menor actividad física, ha incrementado el sobrepeso y la obesidad, principales factores para el desarrollo de la diabetes tipo 2».

La especialista también señaló que la diabetes tipo 2, comúnmente diagnosticada en adultos, está asociada a varios factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo y la hipertensión. Sin embargo, «cada vez más niños son diagnosticados con diabetes tipo 2 debido a los cambios en el estilo de vida».

Diabetes tipo 1 y gestacional

Por otro lado, mencionó que la diabetes tipo 1 suele diagnosticarse en la niñez o adolescencia, aunque también puede aparecer en adultos. «Es una enfermedad autoinmune que requiere tratamiento con insulina desde el momento del diagnóstico, ya que estas personas dependen de ella para vivir», añadió.

Du Plessis también habló sobre la diabetes gestacional, que suele manifestarse a partir de la segunda mitad del embarazo, cuando las hormonas producidas por la unidad feto-placentaria aumentan significativamente y se oponen a la acción de la insulina. Aunque esta forma de diabetes desaparece tras el parto, constituye un importante factor de riesgo para desarrollar diabetes en el futuro.

La especialista destacó la importancia de adoptar buenos hábitos desde el embarazo: «Durante la gestación, ocurren cambios epigenéticos que afectan al feto, y estos cambios están determinados por la alimentación de la madre. Por eso es esencial que las mujeres en edad fértil tengan en cuenta la importancia de una alimentación saludable al planificar un embarazo». Además, subrayó que la mayoría de las enfermedades crónicas, responsables del 80% de la carga de muerte en el mundo, tienen tres pilares fundamentales para su prevención: una alimentación saludable, actividad física regular y ambientes libres de humo de tabaco.

Recomendaciones para prevenir la enfermedad

Los hábitos saludables no se desarrollan de un día para otro, recordó Du Plessis. «Es fundamental comenzar a incluir más verduras y frutas en la dieta, reducir el consumo de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, y aumentar la actividad física, que puede integrarse en la vida cotidiana, como dejar el auto más lejos o bajarse antes del colectivo», sugirió la doctora.

«Desde el punto de vista metabólico, para vencer la insulinoresistencia, que es uno de los factores clave en la fisiopatología de la diabetes tipo 2, es esencial la actividad física regular», concluyó.