El arribo de los celulares ha transformado la vida cotidiana, permitiendo revisar correos electrónicos, navegar en internet y usar redes sociales desde cualquier lugar. Sin embargo, el uso de estas tecnologías por niños y adolescentes ha traído consecuencias en su desarrollo, descanso, sociabilidad y escolaridad. Además, de exponerlos a riesgos como el ciberacoso y conductas adictivas.

Los especialistas han advertido sobre los efectos negativos del uso de pantallas en la primera infancia y la salud mental de los adolescentes. Jonathan Haidt, en su libro La generación ansiosa, señala que los adolescentes que crecieron con conectividad 24/7 muestran menos tolerancia a la frustración y problemas de ánimo, ansiedad y dificultad para aburrirse.

Un estudio Kids Online en Chile, realizado por el CEPPE y el CIAE, reveló que la edad promedio para el primer teléfono móvil bajó de 11 años en 2016 a 8,9 años en 2022, con un 87% de los menores con teléfono propio y acceso a internet.

Recomendaciones de especialistas

La médica psiquiatra Gisela Rotblat, del Hospital Italiano de Buenos Aires, señala que en Argentina los niños adquieren su primer celular alrededor de los 9 años, aunque recomienda esperar hasta los 12 años, cuando comienzan a movilizarse solos. Clara Paritsis, psicóloga infanto parental, sugiere que los niños deberían esperar hasta los 14 años para un smartphone y hasta los 16 para el acceso a redes sociales, debido al desarrollo cerebral en curso, especialmente de la corteza frontal, responsable de la autorregulación.

Riesgos del uso temprano de celulares

El uso temprano de teléfonos inteligentes conlleva varios riesgos:

  1. Exposición a contenidos inapropiados: los niños pueden acceder a información y material no apto para su edad.
  2. Ciberacoso: riesgo de ser víctimas de acoso en línea.
  3. Adicciones y problemas de salud mental: uso excesivo puede llevar a adicción, ansiedad y depresión.
  4. Impacto en el sueño: uso del celular puede afectar la calidad del sueño.
  5. Desarrollo de habilidades sociales: menor interacción cara a cara afecta la adquisición de habilidades sociales esenciales.

Consejos para un uso saludable del celular

La educación sobre el uso de teléfonos celulares debe comenzar en el hogar y complementarse en las escuelas. Silvina Pedrouzo, pediatra y presidenta de la Subcomisión de TICs de la Sociedad Argentina de Pediatría, recomienda evaluar la preparación del niño para tener un celular, estableciendo normas claras y límites. Además, se sugiere:

  • Supervisión y diálogo: mantener una comunicación abierta sobre el uso del celular.
  • Control parental: usar herramientas de control parental para monitorear el tiempo de pantalla y el contenido accesible.
  • Educar sobre riesgos: informar sobre la privacidad, la seguridad en línea y el respeto a los demás.
  • Limitar el uso: definir momentos libres de pantallas, como antes de dormir y durante las comidas.

Con estas medidas, se busca asegurar que los niños y adolescentes desarrollen un uso crítico y responsable de la tecnología, minimizando los riesgos asociados y promoviendo su bienestar general.