Cuáles serían las herramientas disponibles del Congreso para evitar el veto presidencial de Milei
El presidente Javier Milei volvió a advertir que vetará cualquier ley que implique una erogación al Estado nacional. Lo dijo en varias oportunidades y lo reafirmó luego de que la Cámara de Diputados de la Nación le diera media sanción a una ley que establece un esquema de movilidad jubilatoria.
Desde el Congreso responden. “Que no se equivoque. Al menos cuatro bloques que respaldaron la ley bases votaron a favor. El apoyo ha sido total. Se alcanzaron las dos terceras partes de la Cámara de Diputados”, explicó una fuente parlamentaria. “Podríamos perfectamente insistir sobre su veto. Y convocar a una consulta popular para que la ciudadanía decida sobre las jubilaciones, o aún rechazar su DNU sobre la fórmula”.
El veto presidencial es una facultad del Ejecutivo que ha sido utilizada por todos los Presidentes desde la vuelta de la democracia, pero no necesariamente significa que una ley no pueda ser aprobada. La norma establece que el jefe de Estado tiene la facultad de vetar total o parcialmente una ley. Si eso sucede, la ley regresa a la Cámara de origen, donde será considerada primero y luego pasará nuevamente a la Cámara revisora. Si ambas insisten en su sanción, se podría ratificar el proyecto inicial.
La única restricción es que, sin importar si fue aprobada por mayoría simple, en el proceso de revisión deberá ser ratificada en ambas Cámaras por los dos tercios de los votos, es decir, una mayoría especial. Si el Congreso de la Nación define a través del voto de los dos tercios insistir con la norma, el Poder Ejecutivo nacional deberá aceptarla y reglamentarla en el plazo que establece la normativa vigente.
Detalles normativos
La media sanción se consiguió con los votos de los bloques de Unión por la Patria, la Unión Cívica Radical, Hacemos Coalición Federal, la Coalición Cívica e Innovación Federal. La votación en general fue: 160 afirmativos, 72 negativos, y 8 abstenciones. Como sólo había 260 diputados presentes, el voto afirmativo alcanzó los dos tercios de la Cámara. Los mismos números se dieron a la hora de votar en particular los Capítulos I y II de la norma. Los dos tercios de la Cámara significan, si están todos presentes, 172 votos en esa línea. Sin embargo, como la Constitución no explicita que tiene que ser de la totalidad del cuerpo, para rechazar el veto e insistir con la norma se necesitan los dos tercios de los presentes.
Los que votaron en contra fueron los bloques de La Libertad Avanza (38 diputados) y PRO (37), lo que da un total de 72. Si estuviesen todos los legisladores presentes, estos bloques deberían sumar a otros porque necesitan, como mínimo, 87 diputados para bloquear los dos tercios.
El radicalismo es el bloque que llamó a la sesión y que terminó imponiendo su postura en el acuerdo que realizaron las fuerzas políticas. “Nos hicieron mil planteos en el contenido y fuimos capaces de sostener un dictamen responsable. En la línea de lo evaluado por la Oficina de Presupuesto del Congreso. No incrementamos el costo fiscal más allá de lo estipulado. El pago para ajustar la inflación de enero que perdieron los jubilados quedó en 8 por ciento. Lo mismo que había propuesto el PRO en su plan 12 cuotas”.
