Los ejecutivos de Burford Capital son los ganadores de la sentencia en primera instancia por la que Argentina fue condenada. El expediente ordena pagar más de USD 16.000 millones por haber expropiado mal YPF en 2012, cuando Cristina Kirchner era presidenta. Saben que Argentina no tiene dólares para pagar semejante cifra, ni mucho menos tampoco. Mientras la sentencia del año pasado de la jueza Loretta Preska fue apelada por el país, el ganador del juicio “desembarcó” por primera vez y busca negociar.

Lo hizo contratando a un muy conocido exbanquero argentino, con fuerte incidencia en Nueva York, para que haga lobby a su favor desde EEUU. Y ya trabaja con empresas locales para tratar de entender lo que está pasando en el país y qué hará Javier Milei. Tanto con el rumbo general de la economía como en particular sobre qué decisiones podría tomar en la causa.

Si bien no hay hasta el momento negociaciones formales abiertas, algunos indicios le dan cierta esperanza a este bufete de abogados al que por su accionar muchos comparan con un “fondo buitre”. Hace ocho años, Burford pagó unos 30 millones de euros para quedarse con las demandas que habían iniciado dos accionistas minoritarios de la petrolera que aseguraron haber sido perjudicados por el Estado en medio del proceso de expropiación. Luego, vendió una parte de esa demanda por más de USD 230 millones y ahora es el principal beneficiario de un fallo multimillonario. Como sea, multiplicará con creces su inversión inicial y los gastos de tantos años de costoso litigio en Manhattan.

Gerardo «Gerry» Mato

El «lobo de Wall Street argentino» contratado por Burford para hacer lobby a su favor es Gerardo “Gerry” Mato. Un exbanquero que llegó a ser Chairman de Global Banking, de HSBC. Tiene más de 25 años de experiencia en los mercados financieros globales, con base en EEUU. Antes de HSBC pasó por Merrill Lynch; también fue integrante del Atlantic Council, la US Chambers of Commerce y del Council de las Américas. Ahora es CEO de la consultora BluePearl Capital, donde es socio de otros dos exbanqueros argentinos. Todos estarán en Buenos Aires los primeros días de junio: tienen agenda completa y a todo nivel.

Mato es un viejo conocido del mercado y los políticos argentinos, a muchos de los cuales les abrió las puertas más de una vez en su propio hogar. Su influencia y contactos son innegables. Se define como “neutral en términos políticos” y sus movimientos así lo reflejan. Participó desde hace décadas en temas locales de deuda, mediando entre inversores y la Argentina, fue un activo negociador en temas de financiamiento durante el gobierno de Mauricio Macri y en la reestructuración de la deuda que hizo Martín Guzmán, en el gobierno de Alberto Fernández.

En agosto del año pasado, por caso, recibió en su casa en Greenwich, Connecticut, a Diana Mondino, Darío Epstein y Juan Nápoli. Allí, los enviados del entonces candidato buscaron contarles los planes de Milei a ejecutivos de Blackrock, Golden Tree y QFR Capital, entre muchos otros fondos e inversores. En otras ocasiones, por esa coqueta propiedad también pasaron Sergio Massa, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Martín Guzmán.

Estrategia y expectativas de Burford

Mato tendrá el rol de “mediador” y buscará mover influencias locales. También comunicar que Burford quiere negociar y tender puentes para cerrar un acuerdo extrajudicial que, pretenden, beneficie a ambas partes. Su meta es cerrarlo antes del fallo de segunda instancia, algo que se dará entre 12 y 18 meses. “Saben que no hay plata, pero quieren conocer cuál es el plan de Milei para este caso, qué piensa. Es la primera vez que ven más cercana una negociación”, dicen allegados a las conversaciones.

La estrategia de “estar más cerca” de Argentina la lleva adelante Jonathan Molot, Chief Investment Officer y cofundador de Burford, desde la oficina de Nueva York del bufete. “En su calidad de CIO, ha supervisado la revisión y análisis de Burford de miles de asuntos comerciales por valor de cientos de miles de millones de dólares, incluida la obtención de una sentencia de 16 mil millones de dólares contra Argentina, la más grande en la historia de Estados Unidos”, dice sobre Molot el sitio de la empresa.