Después de 26 temporadas en el Campeonato del Mundo de Motociclismo, 431 carreras disputadas con 115 triunfos, 235 podios, 65 pole positions, 96 vueltas rápidas y 9 campeonatos mundiales ganados, Valentino Rossi dice adiós.

Sus palmarés lo posicionan entre los mejores de la historia. A solo 7 triunfos de Giacomo Agostini, el máximo ganador, segundo en cuanto a títulos ganados.

Sin embargo, Rossi habrá uno solo. Solo él pudo convertirse en una leyenda por todo lo que generó dentro y fuera de la pista. Desde que arribó al campeonato, se mostró como una figura carismática que supo destacarse.

El número 46 fue su marca registrada y lo transformó en un ícono de motociclismo. Lo diferenciaron del resto sus celebraciones inolvidables desde las categorías de menor cilindrada. Como aquella vez que entró a un baño público o el día que llevó a una muñeca inflable con el nombre de Claudia Schiffer.

Rossi moviliza sentimientos que pocos deportistas en la historia pudieron lograr. Está a la altura de Michael Jordan, Diego Maradona o Lionel Messi.

Mostró siempre un especial amor por Diego y por los argentinos dejándolo claro tras ganar en Termas de Río Hondo 2015 donde se lo vio con la camiseta celeste y blanca.

Estos últimos años, Rossi se mantuvo vigente a pesar de que el físico no era el mismo. Superaba los 40 años, pero aún así seguía luchando con jóvenes 20 años menores que él.

Hoy se despide, pero nunca se irá el #46. Seguirá grabado a fuego en la memoria de todos los fanáticos del motociclismo.