El Gobierno anunció esta semana el indicador de inflación de enero (20,6%), y lo destacó como un paso hacia la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, consultoras privadas indican un panorama diferente en el sector de alimentos y bebidas. Un informe de LCG, que monitorea semanalmente los precios de alimentos, indica que, entre la última semana de enero y la segunda de febrero, los alimentos experimentaron un aumento del 4%.

La consultora, fundada por el político Martín Lousteau, detalla que en la primera semana de febrero, un rubro con gran incidencia en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento del 3,4%, elevándose aún más, en la segunda semana, al 4%. De esta manera, los precios de alimentos y bebidas acumulan un incremento del 11,9 por ciento en las últimas cuatro semanas. Analizando por categorías, se observan las mayores alzas en frutas (12,6%), bebidas (8,9%), carnes (4%) y verduras (4,7%).

El informe destaca que «los aumentos semanales sostenidos de Bebidas explican 1⁄4 de la inflación mensual promedio (2,9 pp)«. Además, señala que, a pesar de que el aumento de frutas triplica el promedio semanal. Cabe destacar, que las carnes tienen una fuerte incidencia en el IPC de Alimentos, representando el 25% del dato final según LCG y el INDEC.

Las cifras actuales indican que el aumento de precios, especialmente en alimentos, sigue siendo un desafío significativo para la economía. La inflación mensual promedio, según el informe, se sitúa en un 11,9%, mostrando un ritmo de desaceleración más lento. La medición punta a punta de las últimas cuatro semanas repuntó a 12,3%. Milei destaca que, excluyendo factores como el arrastre estadístico y estacionales, la inflación estaría por debajo del 15%. Sin embargo, los analistas advierten sobre la persistencia de aumentos en el sector alimenticio y sus posibles impactos en la economía.