Un semáforo cruzó a Mariana con la estremecedora historia de una joven adicta y víctima de Trata de Personas
Mariana circulaba ayer por la Capital tucumana en su auto y la vida la cruzó con una historia estremecedora. La historia de una mujer sometida a un entramado de prostitución y drogas se le presentó en un semáforo, Sofía (seudónimo). Pensó que era otra persona en situación de calle, pero algo la hizo sospechar que quien pedía dinero no estaba bien. Indagó y se encontró con que esa chica estaba siendo sometida a dos de los flagelos más peligrosos: el delito de la prostitución y el consumo problemático de sustancias.
Fue a las 8 de la mañana. La conductora frenó en la esquina de Lavalle y Colón cuando una mujer se acercó a pedirle plata. Accedió a darle $100, pero al instante notó que la chica lloraba. Su evidente empatía no la dejó tranquila. Mientras avanzaba, comenzó a sospechar que no era simplemente una mujer en la calle, principalmente por su vestimenta y por su manera de hablar.
Ante ese pensamiento, decidió dar la vuelta y volvió a buscarla. En ese momento optó por bajar del auto y acercarse a dialogar. “Le pregunté por qué estaba en la calle, que la había visto llorando y que me había dado cuenta que esa no era su situación”, relató Mariana en su hilo de Twitter. Casi sin mediar palabra, Sofía le dio el teléfono de su mamá.
Inmediatamente, entendió el pedido de ayuda y llamó a la señora. Resultó ser que hacía diez días buscaba a su hija y no sabía nada de su paradero. Desesperada, la mujer le pidió a la conductora del auto que la retuviera, que “ya iba a buscarla”.
Mientras esperaban, siguieron dialogando. “Hablando con la chica noté que en un momento se puso muy nerviosa. Aunque no crean, se trataba de una chica adicta, de una buena familia”, transmitió quien fuera, al final del día, la salvadora de Sofía.
A medida que charlaban, la historia siguió sorprendiendo a quien contó el caso. La mujer del semáforo le reveló que individuos de la zona la prostituían para que pagara sus drogas, “las cuales ellos la habían iniciado en esto. Estaba con mucho miedo, pocas veces vi rostros con tanto miedo”, aseguró.
En ese instante, según indicó Mariana a VOVE Tucumán, Sofía comenzó a sentirse incómoda y nerviosa y se fue caminando. “En ese momento desapareció. No podía retenerla por la fuerza”, aclaró. Mariana continuó en el lugar y en ese momento llegó la madre, pero como la chica ya no estaba, tomó su auto y empezó a buscarla, suponiendo que no se hallaba lejos. Efectivamente, pasó por unas casillas, empezó a hacer preguntas y cuando se fue, aparentemente, la soltaron. “Volví a pasar por ahí y la encontré. Logré detectar de qué lugar salía y la acerqué hasta donde estaba su mamá y abuela y logró reecontrarse con ellas”, señaló.
Como si fuera poco, le faltaría vivir una situación aún más indignante. Luego de soltar a la mujer, “el hijo de mil p…. que la tenía, tuvo el tupé de acercarse cuando estaba la policía a averiguar que sabían”, dijo enojada la conductora del auto.
Sabiendo todo el peligro que corría esa mujer, y empatizando con ella, decidió seguir accionando. A través de gente conocida se contactó con una reconocida fundación de Trata de Persona (Fundación María de los Ángeles) para que ayudaran a la chica, para empezar, en un tratamiento de desintoxicación. Consternada, Mariana afirmó que “seguiré en contacto porque esto no es fácil. No denuncia por miedo, a las amenazas, golpes”.
Para terminar, reflexionó: “Los adictos son enfermos, capaces de hacer cualquier cosa por conseguir droga. Hasta hacer cosas que seguramente no les gusten o lastimen. Lo importante es detenerse dos minutos y observar la vida del otro. A veces, una mínima acción salva el día o la vida a una persona”.
Pueden comunicarse con la línea 145 (asistencia y denunciar por trata de personas) y denunciar de manera anónima casos de este delito.
Respecto de las adicciones, Tucumán cuenta con una amplia red de abordaje de la problemática. En la provincia funciona el Centro de Escucha Móvil (recorre el territorio) y seis Centros de Atención Primaria de las Adicciones (CEPLA) en la Capital y el Interior. Los dispositivos cuentan con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos y trabajadores sociales, entre otros, quienes realizan una atención integral. Esta red está conectada con el Sistema Provincial de Salud para derivar a las personas que lo necesiten.



Trata de personas
La Trata con fines de explotación sexual es una realidad presente en nuestra sociedad constituye una grave violación de los Derechos Humanos. La Trata de Personas es un delito que vulnera la libertad, la autodeterminación, la dignidad, la integridad física, psíquica y sexual, afectando en su mayoría mujeres, niños y el colectivo LGTBIQ+.
Según lo previsto por la convención de Belén do Para, constituye una forma de violencia contra las mujeres y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. En 1913, se promulgó en Argentina la primera norma legal del mundo contra la explotación sexual: Ley Palacios.
En 2008 se promulgó la Ley N° 26.364 para la prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus víctimas. A partir de allí se federalizó la investigación sobre este delito y hubo más de 60 condenas en todo el país. Por su parte, la Oficina de Rescate y Acompañamiento de Personas Damnificadas por el Delito de Trata, creada ese mismo año, rescató a 9.025 víctimas. A su vez, 1.202 personas fueron rescatadas durante 2014.
El alcance de esta norma fue extendido en 2012 a través de la promulgación de la Ley N° 26.842, que amplía la legislación vigente incorporando penas más severas y promueve la visualización y la concientización de esta problemática.
