Un índice de ciudades argentinas ubicó a Bahía Blanca primera y dejó una alerta para Tucumán
Un nuevo Índice de Ciudades Argentinas comparó el desempeño de 43 centros urbanos del país y ubicó a Bahía Blanca en el primer lugar del ranking. La medición, elaborada por la consultora Enclave, evaluó 17 indicadores distribuidos en tres dimensiones: desempeño económico, cohesión social y calidad del hábitat urbano. El resultado más alto fue de 68 puntos sobre 100, un dato que también muestra el límite general del desempeño urbano argentino: ninguna ciudad logró superar esa marca.
El informe incluyó a todas las capitales provinciales y a un grupo de ciudades intermedias con relevancia nacional. Detrás de Bahía Blanca quedaron Córdoba, Mendoza, Río Cuarto, CABA, Santa Rosa, Rosario, Rafaela, Santa Fe y Godoy Cruz. En el extremo opuesto apareció Lomas de Zamora, que cerró la tabla con 32 puntos.
Qué midió el índice
El relevamiento analizó seguridad ciudadana, oferta sanitaria, educación, espacio público, conexión física, conexión digital, costo de vida, oferta de ocio, servicios financieros, suelo industrial, disponibilidad energética, transparencia y simplicidad administrativa. También incorporó variables como empresarialidad, emergencias climáticas, cohesión social y presencia de proyectos vinculados al RIGI. Dentro de la metodología, empresarialidad fue el indicador de mayor peso, con un 15%, seguido por conexión física, con 12%, y seguridad, con 8%.
La herramienta busca funcionar como un diagnóstico para gobiernos locales y equipos técnicos. Fabio Quetglas, ex diputado nacional y socio fundador de Enclave, señaló que el objetivo es que el índice sirva como “una brújula” para identificar déficits y definir cómo abordarlos. La medición se apoya en 170 fuentes y 26 ítems, con puntajes calculados a partir de umbrales definidos.
El top 10 del ranking
Bahía Blanca quedó primera con 68 puntos, seguida por Córdoba, que alcanzó 66. Mendoza ocupó el tercer lugar con 65 puntos, mientras que Río Cuarto llegó a 64,5. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ubicó quinta, con 63 puntos.
El listado de las diez mejores posiciones se completó con Santa Rosa, Rosario, Rafaela, Santa Fe y Godoy Cruz. Todas pertenecen al corredor central del país, una región que concentra parte importante de la actividad productiva, agropecuaria e industrial. El informe remarca que esa concentración no responde solo a condiciones geográficas, sino a una acumulación histórica de inversión, infraestructura y oportunidades económicas.
La brecha con el Norte Grande
El otro lado del ranking muestra una fuerte concentración de resultados negativos en el Norte Grande. Según Quetglas, esa situación no debe leerse como una fatalidad territorial, sino como la consecuencia de décadas de asimetrías en inversión pública, infraestructura y desarrollo económico. Cinco ciudades de esa región aparecen entre las diez peor posicionadas.
El dato tiene impacto local porque San Miguel de Tucumán aparece con puntaje cero en el indicador de cohesión social. Esa variable mide acceso al agua potable e informalidad urbana, dos dimensiones sensibles para la calidad de vida. En ese mismo grupo también figuran Corrientes, Concordia, Formosa, Bariloche, La Plata, Resistencia y Zárate.
Economía y bienestar no siempre van juntos
Uno de los puntos más llamativos del informe es que el dinamismo económico no garantiza mejores condiciones sociales. Neuquén lidera el perfil económico con 31 puntos, seguida por Rosario, Rafaela, Santa Fe y Mendoza. Sin embargo, esas posiciones no se repiten de manera automática cuando se mide bienestar social.
En el perfil social, los mejores resultados fueron para Bahía Blanca y Ushuaia, ambas con 22 puntos. Luego aparecen Río Gallegos, Tandil y Trelew. Rafaela aparece como una excepción dentro del informe, ya que combina buen desempeño económico con un costo de vivienda que no aparece sesgado al alza.
Seguridad, conectividad y hábitat urbano
En seguridad, solo cuatro ciudades alcanzaron el puntaje máximo: Santa Rosa, Ushuaia, Bahía Blanca y Goya. Todas tienen entre 100.000 y 250.000 habitantes, un rango poblacional que, según el informe, podría favorecer la gestión de ese indicador. La medición también muestra que la escala urbana influye en la capacidad de responder a ciertos problemas.
La conectividad física expuso otra diferencia fuerte entre ciudades. CABA fue la única que logró el puntaje máximo en ese indicador, con 12 puntos. Para Enclave, esa diferencia refleja una insuficiencia de infraestructura de largo plazo en buena parte del país.
Informalidad urbana y gestión territorial
El informe también midió la presencia de barrios populares dentro de cada ciudad. Solo tres localidades tienen menos del 1% de su población en este tipo de asentamientos: San Juan, con 0,20%; Godoy Cruz, con 0,50%; y Rafaela, con 0,95%. Para los autores, esos datos muestran que la gestión territorial puede producir diferencias medibles.
En hábitat urbano, lideraron las llamadas “capitales económicas accesibles”. Allí aparecen Bahía Blanca, Catamarca, Salta, La Rioja, Santiago del Estero, Córdoba y Rosario. Son ciudades que, según la medición, combinan oferta urbana con costos de vida relativamente razonables.
Un diagnóstico para mirar las ciudades
El Índice de Ciudades Argentinas no solo ordena posiciones, también expone qué dimensiones explican las diferencias entre territorios. Una ciudad puede tener buen desempeño económico y, al mismo tiempo, mostrar problemas sociales o urbanos. Por eso, el ranking permite observar fortalezas puntuales y déficits que no siempre aparecen en una lectura general.
Para Tucumán, el dato más relevante aparece en cohesión social, donde San Miguel de Tucumán quedó entre las ciudades con peor resultado. Ese indicador abre una discusión sobre acceso a servicios básicos, informalidad urbana y planificación territorial. La medición deja planteado un desafío concreto para los gobiernos locales: mejorar la calidad de vida no depende solo de crecer, sino también de ordenar mejor el territorio y reducir brechas dentro de la ciudad.

