Allanamientos en cárceles de varias provincias del país se llevaron a cabo hoy viernes por la Fiscalía de Criminalidad Organizada de Santa Fe y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), del Ministerio Público Fiscal. Los registros fueron realizados para investigar la posible conexión del líder de la banda narco «Los Monos» con la organización de distintos crímenes desde su celda. El jefe narco, Ariel Máximo «Guille» Cantero, estaba alojado en el Pabellón 7 del Módulo II del Complejo Penitenciario 2 de Marcos Paz, en Buenos Aires. En su celda, los investigadores encontraron un celular escondido en un televisor y otro en poder del detenido.

«Guille» Cantero también tenía acceso a dos líneas de teléfono fijas de aparatos que estaban colocados frente a su celda, lo que sugiere que podría haber ordenado ataques ocurridos entre noviembre de 2022 y febrero de 2023 desde la cárcel. Por esta razón, los jueces federales de Morón, Jorge Rodríguez, y de Rosario, Marcelo Bailaque, ordenaron las medidas. Personal del Departamento de Inteligencia Contra el Crimen Organizado de la Policía Federal llevó a cabo los siete procedimientos.

Se allanaron seis celdas en total, entre ellas la de Cantero y la de su aliado histórico, Leandro «El Pollo» Vinardi, en el Pabellón D del Módulo VI del Complejo Penitenciario I de Ezeiza. También se allanó la celda de Damián «Guampa» Escobar, Pabellón B del Módulo VI del Complejo Penitenciario I de la misma localidad. Asimismo, se hizo lo propio en la celda de Rodolfo Ezequiel «Eli» Masini en el Pabellón 5 de la Unidad Penitenciario Federal de Rawson, la de Leandro «El Gordo» Vilches , y la de Pablo Nicolás Camino en el penal de Rawson.

Irregularidades

La mayoría de los presos allanados tiene condenas por homicidio, más que por narcotráfico. Se cree, además, que hay una interna entre Masini y Vinardi que podría haber provocado los diversos tiroteos en Rosario. El Servicio Penitenciario Federal no informó al Tribunal Oral Federal N° 3 de Rosario sobre los registros de comunicaciones de Cantero, algo que debe ocurrir mensualmente, y también queda por explicar por qué se instalaron los dos teléfonos de línea frente a su celda. Cantero ya había estado alojado en otras cárceles y recibió una condena a 96 años de prisión en 2018 por narcotráfico, homicidio y otros delitos.