Segundo día del paro de colectivos: qué opinan los tucumanos de la medida y cómo les afecta
La provincia transcurre su segundo día del paro nacional y provincial de colectivos. Desde el Gobierno, piden que «se hagan cargo», las empresas responsables. La cúpula provincia, con el gobernador Osvaldo Jaldo a la cabeza, declaró que el pago de sueldos está garantizado. El día de mañana, UTA definirá la situación para la próxima semana, luego de una reunión con los principales representantes del sector.
Nuestro móvil de VoVé Tucumán recorrió la zona de Plaza Independencia, buscando el testimonio de la gente sobre cómo viven este paro de transporte, y qué dificultades les provocó. «Es muy incómodo. Tuve que pagar 2.000 pesos para venir a hacer unos trámites«, relató Jorge, vecino del manantial. «Si sigue aumentando el boleto, perjudicará de muy mala manera a los trabajadores».
Si los tucumanos son residentes de localidades del interior, el impacto en el bolsillo ha demostrado ser mucho mayor. «El paro está mal. Ellos (los empresarios) piden aumentos, pero las unidades dan vergüenza. Uno sube a las unidades y no sabe lo que le va a pasar. No cambian los colectivos. Y, en cuanto a las frecuencias, hacen lo que quieren, lo que se les antoja«, expresó José, un ciudadano de 75 años. «Ellos (el Gobierno) dicen una cosa, y luego no cumplen».
«Esto como siempre, a quien más perjudica es a la gente humilde. No hay movimiento, no hay gente. Tengo que venir caminando. Por supuesto, a los que están arriba no les afecta, no conocen lo que es esto«, relata Miguel, un vendedor ambulante de la zona del microcentro. «Justo en estos días (por el próximo día de la madre), la gente tiene miedo de gastar, porque no sabe lo que podría venir la siguiente semana«.
Las reuniones del Gobierno, con los representantes de los gremios de transporten fracasaron el día de ayer. Mañana, será de definiciones de cara a la semana que viene. Sin embargo, el malestar general en la sociedad pareciera confluir en el pensamiento habitual, de que siempre los más afectados son la gente de a pie. Aquellos trabajadores que buscan cumplir su tarea y llevar el pan a la mesa.
